María José “Coté” López, reconocida empresaria e influencer chilena, sorprendió a sus seguidores con una revelación íntima durante una dinámica de preguntas en Instagram. Ante la consulta directa de un usuario sobre si alguna vez había consumido drogas, López respondió con franqueza: “Sí, hace dos o tres años tuve unos meses que probé. Me arrepiento mucho y hoy me da rechazo siquiera pensarlo”.
La confesión, emitida el pasado 3 de octubre, generó una ola de reacciones entre sus más de dos millones de seguidores, quienes destacaron la honestidad con la que abordó el tema. Aunque no especificó qué sustancia consumió, aclaró que nunca se convirtió en una adicción: “Gracias a Dios nunca fue un vicio, sólo esporádico… pero bueno, dicen que hay que probar de todo en esta vida”.
Además de esta confesión, López abordó otro tema que ha rondado su vida pública: el conflicto financiero derivado de la quiebra de la empresa que compartía con su exesposo, el exfutbolista Luis Jiménez. La modelo explicó que, tras su separación en 2024, la sociedad quedó a nombre de Jiménez, y que las deudas actuales corresponden a oficinas que ninguno quiso asumir. “Me tienen aburrida con este tema”, expresó, restándole dramatismo al asunto.
La sinceridad de Coté López no solo reafirma su cercanía con sus seguidores, sino que también abre espacio para reflexionar sobre los errores del pasado y la importancia de abordarlos con responsabilidad. Su testimonio se suma a una creciente tendencia de figuras públicas que optan por la transparencia como forma de conexión y sanación.
