Lo que parecía una simple reestructuración presupuestaria en Sígueme terminó por destapar lo que muchos ya comentaban tras bambalinas: el programa de farándula de TV+ no está siendo rentable y arrastra una evidente falta de auspiciadores. La señal, sin embargo, optó por un camino cuestionable: sacar del aire a dos de sus panelistas más moderadas, Camila “Camilísima” Campos y Carla Ballero, en lugar de enfrentar el verdadero problema estructural del espacio.
En conversación con El Filtrador, Campos aclaró que su salida no tuvo relación con su desempeño: “Nos dijeron que fue un tema presupuestario, que el panel ya no será de seis sino de cuatro y que nada tiene que ver con nuestro desempeño, más bien es un tema de lucas”. Sus palabras reflejan la precariedad de un proyecto que, al parecer, nunca logró consolidar un financiamiento sólido ni una cartera atractiva de marcas que lo respaldaran.
Crisis en “Sígueme”: Dos despidos “injustos” para las redes
Lo llamativo es que TV+ decidiera prescindir de Campos y Ballero, cuando la figura que más ha empañado la imagen comercial de Sígueme sigue en pantalla: Daniela Aránguiz. Hace apenas dos semanas, la ex Mekano se trenzó en un feroz conflicto con María Paz Arancibia, episodio que se viralizó no solo por el nivel de insultos y descalificativos, sino por confirmar el tono agresivo con el que se mueve la panelista. ¿Qué auspiciador quiere asociar su nombre a ese tipo de espectáculo?
Es una contradicción evidente: las panelistas que aportaban equilibrio y profesionalismo son marginadas bajo el argumento de “ajustes presupuestarios”, mientras se mantiene a la integrante que, según se comenta en la interna, sería la principal responsable de que marcas y auspiciadores se alejen. Y para agravar la situación, en el caso de Ballero, se trata de una salida particularmente delicada, considerando que venía recuperándose de una compleja situación de salud.
De hecho, en las redes sociales de los medios que replicaron la noticia de estos dos despidos, la gran mayoría no estuvo contenta con la decisión de los ejecutivos del canal de Avenida Kennedy, pues sacan del panel a dos panelistas “moderadas”, pero la farandulera sigue en pantalla a pesar de los insultos y agravios gratuitos contra cada famoso, la mayoría de las veces de forma gratuita.
La salida de Camilísima, en todo caso, confirma que su aporte fue bien distinto al de sus compañeros de mesa. La periodista valoró la experiencia como “desafiante” y reveló que continuará ligada al periodismo y el entretenimiento en TNT Sports, donde asegura sentirse contenida y valorada.
Y si despiden a panelistas por presupuesto… ¿Para qué traer más?
Al mismo tiempo, surgen rumores de que el espacio podría sumar a Danilo 21, influencer que dirige un programa de farándula en YouTube. La jugada deja entrever que TV+ no solo no refuerza la línea editorial del programa, sino que apuesta nuevamente por figuras mediáticas que puedan generar ruido en redes, aunque esto no necesariamente se traduzca en mayor atractivo comercial.
En resumen, Sígueme queda en el ojo de la tormenta: pierde rostros que daban credibilidad, arrastra bajos índices de auspicios y sostiene en pantalla a quienes generan la mayor parte de los conflictos. Un cóctel que, más que una estrategia televisiva, parece la crónica de un nuevo fracaso anunciado para TV+.
