La última emisión de Primer Plano ha desatado una ola de indignación en redes sociales, particularmente en Instagram, donde cientos de usuarios han criticado duramente el comportamiento del panel frente a la periodista María Paz Arancibia.
Los comentarios apuntan a una dinámica de agresión, falta de profesionalismo y una preocupante normalización del maltrato televisivo, especialmente en defensa de la figura de Daniela Aránguiz.
Entre los reclamos más recurrentes se encuentran acusaciones de bullying explícito, parcialidad editorial y una actitud hostil por parte de las panelistas Catalina Pulido y Francisca Merino, quienes fueron calificadas como “agresivas”, “ordinarias” y “mal educadas” por los espectadores.
La audiencia también cuestionó la pasividad del conductor Julio César Rodríguez, a quien se le reprochó no intervenir ante el ataque en manada hacia Arancibia.
“Invitar al programa y atacar en manada a la invitada… ESO NO SE HACE, de muy mal gusto”, escribió una usuaria, mientras otro comentario señalaba: “Todos atacando a María Paz, ¿qué onda? Se ganarán miles de denuncias al CNTV”.
La crítica se extendió al tono general del programa, que fue descrito como “una pelea de barrio” y “una mafia televisiva”, evidenciando el desencanto del público con el giro editorial del espacio. Varios usuarios llamaron directamente a denunciar el episodio ante el Consejo Nacional de Televisión (CNTV), mientras otros optaron por cambiar de canal, decepcionados por el nivel de agresividad y la falta de respeto hacia la periodista.
“Primer Plano”: Firme junto a Daniela Aránguiz
Además, se cuestionó la presencia de Daniela Aránguiz en pantalla, con múltiples comentarios que la calificaron de “rasca”, “picante” y “vergüenza para sus hijos”, en referencia a su historial mediático. La defensa del panel hacia Aránguiz fue interpretada como una muestra de colusión y favoritismo, lo que agudizó la percepción de falta de neutralidad.
“¿Existe algún profesional dentro de este panel? Se nota que ninguno”, reclamó un espectador, mientras otro agregó: “Por favor, una campaña para que saquen a Pancha y Cata de la TV. Demasiado ordinarias maltratando a los invitados”.
La emisión ha dejado al descubierto una profunda desconexión entre el panel de Primer Plano y su audiencia, que exige mayor responsabilidad editorial, respeto por los invitados y un debate que no se convierta en espectáculo de agresión.
