En conversación con Andrea Moletto en el programa Palabras Sacan Palabras, la destacada actriz chilena Amparo Noguera reflexionó sobre su regreso al teatro con el monólogo La persona deprimida, adaptación de la obra del aclamado autor David Foster Wallace. La pieza, que mezcla crudeza y humor negro, se presentará del 23 al 31 de agosto en el Teatro Camino, marcando su vuelta a ese escenario tras 12 años.
La obra aborda la depresión desde una perspectiva poco convencional. “Es descarnada porque es incorrecto”, señaló Noguera, quien interpreta a una mujer con depresión patológica. “Estoy segura de que está basada en cómo David Foster se sentía”, afirmó, haciendo alusión a la experiencia personal del autor estadounidense, quien también lidió con enfermedades mentales durante su vida.
La actriz explicó cómo el montaje desafía al espectador al reírse de temas difíciles: “Hay gente que sufre mucho, pero se relata a sí misma a través del humor. En vez de llorar, se ríen. Eso no quiere decir que va a terminar bien; son modos de sobrevivencia y el público se siente culpable por reírse”.
Amparo Noguera y su crítica a la violencia cotidiana y el regreso de la farándula
Además de hablar de su trabajo artístico, Noguera se refirió a la creciente agresividad en la sociedad chilena, criticando particularmente el retorno de los programas de farándula en televisión abierta. “No estoy hablando de la delincuencia. No me voy a meter en ese rollo asqueroso del que todo el mundo se ha aprovechado”, aclaró, para luego profundizar: “Las opiniones manejadísimas políticamente, la violencia de la gente en la calle y el retorno de los programas de farándula a la televisión”.
Sobre este fenómeno, recordó cómo en los años 2000 la farándula ocupó un espacio central en los medios chilenos, hasta ser desplazada por avances culturales y sociales, como el movimiento feminista. “Se supone que estaba completamente erradicada. No calza con la calle”, señaló, cuestionando la incoherencia entre el discurso público y la programación televisiva actual.
Finalmente, hizo un crudo análisis sobre la contradicción entre los avances en materia de derechos laborales y la violencia mediática. “En el trabajo te dan una capacitación, afortunadamente, de la Ley Karin, pero llegas a tu casa, prendes la tele y ves un programa donde la gente habla mal de otros, hablan de su intimidad. Es violento”, concluyó Noguera.
