La llegada del 2023 marcó un antes y un después en la forma en que la televisión chilena celebraba el Año Nuevo. En un escenario donde los canales optaron por la austeridad, relegando la cobertura a películas y repeticiones de rutinas humorísticas del Festival de Viña, una joven periodista irrumpió con una propuesta diferente y refrescante.

Darynka Marcic, con su energía contagiosa y un estilo cercano a la gente, se convirtió en la cara visible de la celebración de Mega desde la Plaza Sotomayor de Valparaíso. Bailando con los asistentes y transmitiendo la alegría del momento, Darynka conectó con la audiencia y se viralizó rápidamente en redes sociales, en contraste con la “mezquindad” que los televidentes criticaron en otros canales.

El éxito de la fórmula se repitió en la llegada del 2024, consolidando el “Efecto Darynka”. Mientras la competencia seguía apostando por el humor enlatado, ella se mantuvo fiel a su estilo, acompañando a la gente en la fiesta de Año Nuevo.

Un año nuevo distinto, pero mejor

Y este 2025, la televisión chilena parece haber aprendido la lección. Inspirados por el fenómeno Marcic, los canales, a excepción de Chilevisión que siguió con su costumbre de repetir a Bombo Fica en Viña 2012, retomaron las celebraciones en pantalla.

Canal 13 optó por un programa pregrabado con sus rostros, mientras que TVN realizó un ambicioso especial con enlaces en directo desde la Quinta Región, emulando al famoso “Show da Virada” de la Rede Globo.

Y es que esta vez, conscientes de que ver a Marcic en un 31 de diciembre puede volverse tan tradicional como ver a Anne Igartuburu y Ramón García en las campanadas de RTVE, esta vez no fue solo un despacho sino que un programa especial que se extendió hasta altas horas de la madrugada.

Muchos internautas ya pidieron un programa para la profesional. Conociendo el panorama actual de la TV chilena, le darían otro espacio de “personas comiendo o viajando” o otra caja de resonancia para el cuestionadísimo farandulismo, y no un ciclo de conversación a imagen y semejanza de otros de su tipo.

Pero aquello no quita que el “Efecto Darynka” no solo revitalizó las celebraciones de Año Nuevo en la televisión, sino que también puso en valor la importancia de la conexión genuina con la audiencia. La espontaneidad, la alegría y la cercanía con la gente se convirtieron en los ingredientes claves de una fórmula que llegó para quedarse.

Compartir.
Exit mobile version