Una polémica se ha desatado en Chilevisión tras la “bajada de pantalla” de la periodista María Paz Arancibia, luego de que se uniera a la plataforma para adultos Arsmate. Mientras que el canal, en una aparente muestra de doble moral, recibe con bombos y platillos a Cathy Barriga, quien también incursiona en este tipo de plataformas.
Recordemos que el 10 de octubre de 2024, el mismo noticiero de la estación de Paramount entrevistó al CEO de Onfayer, Christian Rubio, quien celebró el éxito de Arancibia en la plataforma. “Le ha ido muy bien, mucha gente se ha suscrito en este día y medio que recién lleva. Es la creadora con mayor éxito alcanzado en tan solo dos días”, declaró Rubio en ese entonces.
Sin embargo, la situación cambió para la periodista. En noviembre, a través de una historia de Instagram, Arancibia confirmó que, si bien seguía siendo parte de Chilevisión, “no me verán en pantalla por el momento”.
Esta decisión ha generado críticas y acusaciones de doble estándar por parte del canal, ya que la ex alcaldesa de Maipú y figura televisiva, también se unió a una plataforma similar.
La situación de la profesional pone en evidencia la contradicción de un canal que, por un lado, censura a una de sus periodistas por explorar su sexualidad y generar contenido para adultos, y por otro, recibe con los brazos abiertos a otra figura pública que hace exactamente lo mismo.
Cabe preguntarse entonces ¿Se trata de una cuestión moral o simplemente de conveniencia comercial? Lo cierto es que la “bajada de pantalla” de María Paz Arancibia ha dejado en evidencia la hipocresía y la doble moral que impera en algunos medios de comunicación.
