A más de dos décadas de su estreno en 2003, la telenovela “Machos” se prepara para un nuevo reestreno en la pantalla de Canal 13. En el marco de esta reposición, la actriz María José Prieto abordó los recuerdos de su paso por la producción dramática y examinó las características de su personaje, “Mónica Salazar”.
La figura encarnó a la recordada “Mona”, una joven viñamarina que trabajaba junto a su familia y mantenía un complejo romance con Álex Mercader (Jorge Zabaleta), el mejor amigo de su pareja, Benjamín Cruchaga (Juan Pablo Bastidas).
La memoria de un papel emblemático
Al evaluar la dinámica de trabajo de aquel entonces, la actriz valoró el trío que formó junto a Maricarmen Arrigorriaga y Carolina Varleta en las grabaciones realizadas en la Región de Valparaíso.
“La ‘Mona’ fue un personaje muy querido, donde hicimos un triunvirato de mujeres con mi madre, que era la Maricarmen Arrigorriaga, y mi hermana, que era la Carola Varleta y que hacía de ‘Kiara’. Y estas tres mujeres eran muy poderosas y lo pasábamos muy bien en la tienda de ropa usada de la calle Valparaíso en Viña”.
Asimismo, Prieto recalcó la vigencia internacional de la ficción, señalando que el público continúa reconociéndola por esta interpretación tanto en Chile como en mercados exteriores:
“Ese personaje me marcó hasta el día de hoy porque ‘Machos’ se sigue dando y la gente la sigue viendo, entonces todas las generaciones y personas te siguen reconociendo en la calle por tu trabajo, no sólo en España cuando la dieron allá y fuimos para allá, sino que también en Buenos Aires y otros lugares”.
Una mirada crítica desde el presente
Consultada sobre el comportamiento de su personaje frente a los estándares actuales, la intérprete expuso una postura crítica respecto al vínculo que sostenía con el rol de Jorge Zabaleta.
“Siento igual que mi personaje quedó un poco sobrepasado porque hoy en día yo le diría a esa ‘Mona’ que ‘Álex’ vale callampa, que de esos personajes como ‘Álex Mercader’, que son narcisos, hay que arrancar a perderse. Hoy yo la abrazaría y le diría ‘amiga, date cuenta’ para que saliera corriendo de ahí y regalárselo a ‘Soraya’”.
Pese a ese conflicto sentimental, rescató la base valórica de la joven: “Independiente de lo perdidamente enamorada que estaba, tenía esa dualidad y también me gustaba mucho porque ella trabajaba desde siempre en la ropa usada ayudando a su madre, entonces tenían esa conexión muy bonita”.
La estructura narrativa de las telenovelas
Para Prieto, la permanencia de la obra radica en su planteamiento coral y en el tratamiento de temáticas complejas para su época, distanciándose de fórmulas tradicionales centradas únicamente en parejas jóvenes.
“No era la clásica parejita joven con los dramas de rigor. Habían personajes también más adultos, como eran los de Tito (Noguera), de Cristián (Campos), de la Liliana (Ross), de Alejandro Castillo, de la Solange (Lackington), que también tenían su historia; no eran historias secundarias, todo lo contrario”.
Finalmente, la actriz planteó la necesidad de descentralizar las producciones dramáticas y recuperar narrativas con mayor peso temático: “Eso se echa de menos hoy en día en las teleseries: personajes mayores e historias con contenido. Y por qué no decirlo, sacarlas de Santiago y llevarlas a la provincia, porque Santiago no es Chile”.
