Un momento de máxima tensión y sincera reflexión se vivió en la reciente entrega estelar de Fiebre de Canto. Justo después de recibir la evaluación del jurado, Eva Gómez decidió utilizar los micrófonos abiertos para exponer una cruda realidad que empaña la competencia: el incesante hostigamiento digital.
La comunicadora española no se guardó nada y defendió el trabajo del equipo. De manera enfática, remarcó que las preferencias del público no justifican los ataques desmedidos hacia los artistas en carrera.
“Lo que se ha producido es un verdadero matonaje”
Durante su intervención, la animadora subrayó que la competencia televisiva debe medirse en el escenario y no mediante agresiones personales en plataformas digitales.
“Nosotros estamos en un concurso de canto y se entiende que la gente puede votar por algunas personas, tener más afinidad y gustarte más unos que otros. Pero lo que se ha producido en redes sociales es un verdadero matonaje”.
Asimismo, Gómez relató situaciones complejas que ocurren tras bambalinas debido a los mensajes ofensivos:
“Hay una situación, yo he visto a compañeras mías llorando por mensajes de redes sociales, no subiendo sus actuaciones porque les daba vergüenza de las cosas que decían”.
La crítica a los comentarios destructivos
En su descargo, la concursante cuestionó la ligereza con que ciertos cibernautas descalifican el esfuerzo diario de quienes integran el espacio de talentos.
“Esto es un trabajo, todos nos lo tomamos con la misma seriedad. Y encuentro que, claro, uno no puede dar lo que no tiene. Si hay gente amarga en su casa que es incapaz de luchar por sus propios sueños, lo único que pueden dar son mensajes mala onda”.
En la misma línea, criticó que el foco de las opiniones pase a temas ajenos a la interpretación vocal:
“Me parece impresentable que gente que estamos acá trabajando, dejando lo mejor de nosotros, y que esto es un concurso, insisto, y todo, haya gente que se ocupe de criticarnos de cintura para abajo, de hacer comentarios súper vejatorios y desagradables, y dejar llorando a gente”.
Un tajante llamado a sus propios seguidores
Pese a sus años de trayectoria frente a las cámaras, reconoció que este tipo de hostigamiento no la deja indiferente: “Yo ya tengo más años de televisión y aun así a veces me afecta, pero he visto compañeras mías llorando”.
Por último, Eva Gómez marcó un límite claro hacia quienes la respaldan individualmente, exigiendo frenar las disputas cruzadas entre bandos de fanáticos:
“Hay fans y seguidores de compañeras mías que se meten en las redes de los otros compañeros a hacerlos bolsa. Hay mucha gente que me apoya y me encanta, pero si la gente que me apoya a mí se va a meter en las redes sociales de mis compañeros a pelarlos, no es el tipo de seguidores que yo quiero, prefiero que no me apoyen”.
