La cantante argentina Emilia visitó los estudios de Sería Increíble en el canal de streaming OLGA para festejar el reciente estreno de “Bodypainting”, el primer corte promocional de lo que será su próximo trabajo discográfico. Durante una distendida y profunda conversación, la artista abordó las críticas sobre el contenido de sus canciones, repasó el nivel de exigencia que impone a sus producciones y desentrañó los mitos alrededor de su vida personal y profesional.

Trabajo con leyendas del pop internacional

Tras el fenómeno masivo de .mp3, la intérprete da inicio a un universo estético más oscuro y una notable evolución sonora. Según reveló en la entrevista, parte importante de este proceso tuvo lugar en Estados Unidos con referentes de la industria global.

“Me enfoqué un montón en el sonido. Estuve trabajando acá en Argentina, pero también tuve la oportunidad de viajar a Los Ángeles al estudio de Max Martin. Trabajé con su equipo de productores, que es una maravilla, y también el disco lo estoy trabajando con Timbaland. Crecí escuchándolos a ellos, es una locura.”

El lanzamiento de “Bodypainting” representa, en sus propias palabras, solo la puerta de entrada a un concepto visual y musical mucho más amplio y ambicioso que sus seguidores irán descubriendo de manera progresiva.

Su respuesta directa al cuestionamiento del público

Consultada por las voces que suelen tildar su música de superficial o encasillarla como un simple producto comercial, la entrerriana no eludió el tema y respondió con total franqueza y convicción sobre el propósito que le otorga a su arte.

“Ayer vi que lancé ‘Bodypainting’, obviamente los fans estaban súper contentos y otros decían: ‘Ay, qué superficial, siempre habla de lo mismo’. Si querés escuchar algo profundo, andá a leer un libro. Yo hago música; esta canción es para bailar, para divertirse y pasarla bien. No todo tiene que ser tan profundo ni tener un significado rebuscado.”

Asimismo, desmintió que su nuevo álbum busque encarnar a una suerte de villana como respuesta al ruido de las redes sociales. Para la artista, alimentar ese personaje no responde a su verdadera esencia ni a sus prioridades artísticas.

Presión, salud mental y contención familiar

Durante el diálogo, la cantante también transparentó lo difícil que resulta gestionar la constante exposición pública y los rumores infundados, admitiendo que en etapas de alta tensión debió apoyarse en terapia y ayuda profesional para enfrentar compromisos de prensa.

Acompañada en el estudio por sus padres, la cantante enfatizó el rol central que cumple su familia para mantener los pies en la tierra:

“La música a mí me salva, siento que pude canalizar todo por ahí y purgar. La gente inventa versiones y es imposible salir a desmentir todo. Al final, lo que importa es no tomártelo en serio, salir a la calle y quedarte con la gente que te da amor real.”

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