Durante la emisión del programa Otro día perdido en la pantalla de Eltrece, Mario Pergolini recibió en el estudio a Nicole Neumann. En un mano a mano cargado de humor y complicidad, la modelo y conductora repasó su momento personal y laboral.
La modelo abrió la charla hablando de su vínculo con el automovilismo a partir de su matrimonio con el piloto Manu Urcera. Aunque confesó ser una apasionada del volante y de las camionetas grandes, admitió los temores que le genera verlo competir en la pista.
“Las primeras carreras me daban mucho miedo, sobre todo cuando llovía… De tanto verlo, empecé a tomarle mucha confianza a su manejo, pero siempre está la adrenalina de que no venga uno atrás y lo choque”.
Al ser consultada sobre las sospechas o inseguridades en el ambiente tuerca, Nicole Neumann fue contundente respecto a la madurez con la que hoy asume su relación sentimental.
“¿Sabés qué? Si me tiene que pasar, me va a pasar con cualquiera y cuando quiera, me estrese o no me estrese. No me voy a estresar más. Y si pasa, besitos, chau, a otra cosa. Y aparte, soy Nicole Neumann”.
El recuerdo de sus comienzos y la exposición mediática
El conductor recordó la icónica portada de la revista Gente de 1992, titulada “Sexy a los 12”, que catapultó la fama de la modelo pero que hoy genera controversia al mirarse con ojos actuales.
Neumann coincidió en lo lejana que quedó esa época respecto al cuidado de las infancias en los medios de comunicación y la industria de la moda.
“Esa tapa hoy sería muy cancelable. Veo a mi hija de 12 años y ni loca la dejaría hacer esa foto. En ese momento mi mamá estaba muy presente. Yo iba a trabajar y me gustaba disfrazarme con ropa de grande, pero no entendía el morbo del resto”.
Además, explicó que la ausencia de redes sociales en aquellos años funcionó como un escudo protector. Esto evitó que leyera en tiempo real los comentarios negativos, los cuales recaían principalmente en los adultos a su cargo.
Maternidad, rutina diaria y proyectos propios
En cuanto a su vida privada, la conductora detalló el desafío de criar a cuatro hijos, especialmente tras el nacimiento del pequeño Cruz. Aseguró que la lactancia materna extendida demanda gran parte de sus horas y genera divertidas discusiones domésticas.
“Con el trabajo, cuatro chicos y uno muy chiquito, no tengo tiempo ni de respirar. Todavía doy teta y mi hijo verbaliza todo: me pide un ratito para dormir y se tapa para que las hermanas no lo reten”.
Por último, Nicole Neumann destacó su incursión empresarial en el mundo del cuidado facial y la cosmética consciente. Explicó que dedicó meses al desarrollo de fórmulas limpias, amigables con el medio ambiente y libres de crueldad animal.

