La jornada de este miércoles en Fiebre de Baile estuvo marcada por una confesión necesaria. Antonella Henríquez decidió dejar de lado la competencia para abordar su experiencia debutando en la televisión abierta.
Tras interpretar magistralmente Murni Charicha de la teleserie Romané, la animadora Diana Bolocco aprovechó la instancia para profundizar en las emociones de la participante. “Quiero hablar con Antonella sobre lo bueno y lo malo de la exposición, porque esta es tu primera experiencia en la tele”, señaló la conductora.
Lo positivo y lo negativo de la fama
Antonella no evitó las preguntas y respondió con total apertura sobre este proceso. Por un lado, destacó el respaldo del equipo: “Lo bueno del programa sería todo, desde lo que ven ustedes hasta lo que está detrás, como maquillaje, compañeros y mi coach”.
Sin embargo, el tono cambió al referirse a la audiencia. “También para mí lo bueno es la exposición, pues recibo el amor de la gente, pero al mismo tiempo es lo malo porque la gente se siente con el derecho de criticarte, hablar de ti, juzgarte”, explicó con pesar.
El impacto de las críticas al físico
Dentro de los aspectos más complejos de su participación, la artista hizo hincapié en el contenido de los ataques. “Yo creo que lo más duro para mí ha sido que hablen de mi físico, entonces creo que es eso, la exposición en el mal sentido”, sostuvo ante las cámaras.
A pesar del dolor que estos comentarios generan, Henríquez mantiene una postura resiliente. “Estoy trabajando aún en eso, pero me quedo con lo bueno, que es el amor de la gente que día a día me manda mensajitos para subirme el ánimo”, concluyó.
