Durante la jornada del martes, un operativo de desalojo comenzó en la megatoma de San Antonio. Equipos de diversos matinales acudieron al lugar para cubrir el procedimiento. En ese contexto, la periodista Priscilla Vargas cuestionó a una de las vecinas respecto a la permanencia de los habitantes en el sector.

La conductora preguntó directamente si la mujer sería capaz de poner las manos al fuego por sus vecinos. Además, consultó si estaba realmente segura de que los residentes no utilizaban el lugar como segundas viviendas.

La dura respuesta de la residente

Eugenia Macarena Araya Ramírez, la vecina interpelada, respondió con total indignación ante las dudas de la periodista. Ella afirmó tajantemente que no podría ofrecer declaraciones televisivas si su testimonio fuera falso. Asimismo, aclaró que representaba a más de 60 familias que cumplen con los requisitos del catastro de campamentos.

Sin embargo, la vecina fue más allá y criticó duramente el rol de los medios. Según su perspectiva, la prensa pudo haber llegado al territorio mucho antes para comprender la realidad local. En consecuencia, cuestionó el enfoque mediático dado a la situación de las familias desalojadas.

El debate sobre la ocupación de terrenos

El periodista José María del Pino también intervino en la discusión. Él consultó sobre la justificación ética de tomarse un terreno, comparando esta situación con trabajadores que arriendan viviendas. Ante esto, la residente fue enfática al negar dicha acusación. Ella aseguró que ingresó al terreno bajo el permiso explícito del propietario original.

Compartir.
Exit mobile version