La cantante argentina María Becerra regresó como invitada al plató de La Revuelta, el programa conducido por David Broncano en RTVE. Durante la entrevista, la intérprete de música urbana detalló el exigente esquema de preparación física y estética al que se somete para sostener sus giras internacionales, al tiempo que abordó de forma directa las consecuencias de un grave problema de salud que puso en riesgo su vida.

Preparación de alto rendimiento y rutinas de cuidado

La denominada “Nena de Argentina” defendió su consideración como una atleta debido al desgaste que implican sus presentaciones en vivo, que superan las dos horas de canto y coreografías continuas. Para contrarrestar esta exigencia, la artista implementa tratamientos médicos de vanguardia. Entre ellos, destacó el uso periódico de una cámara hiperbárica de oxígeno para optimizar la recuperación celular y la sueroterapia intravenosa con complejos vitamínicos.

En lo que respecta a su rutina dermatológica, Becerra especificó que recurre al tratamiento de plasma rico en plaquetas, un procedimiento basado en la centrifugación de su propia sangre para su posterior infiltración subcutánea. “Me hago el skincare, me pongo mucho protector solar; esto que estoy bronceada es del sol, pero un sol muy cuidado”, aclaró la cantante ante las preguntas sobre su aspecto físico. Los exámenes médicos generales más recientes de la artista arrojaron resultados óptimos, incluyendo una prueba de esfuerzo que determinó una respuesta cardíaca equivalente a la de una joven de 15 años.

Las secuelas de una emergencia médica

El riguroso control médico que mantiene la intérprete responde a un trasfondo de hipocondría derivado de una experiencia crítica ocurrida el año anterior. Becerra confirmó públicamente haber padecido una severa hemorragia interna que requirió su ingreso urgente en la unidad de cuidados intensivos durante una semana.

“Tuve una hemorragia interna y casi me muero. Estuve hospitalizada, intubada y tuve convulsiones. Me pasaron tres bolsas de sangre”, relató la artista sobre el episodio. El impacto de dicho evento clínico alteró su percepción respecto a la salud cotidiana, consolidando una conducta preventiva estricta ante cualquier síntoma físico. “Como me asusté y me pasó de verdad, ahora mismo cada cosa que me pase es que me voy a morir”, afirmó de manera tajante.

Respuestas a las preguntas clásicas del programa

Fiel al formato del espacio de RTVE, la invitada afrontó el cuestionario final sobre su vida privada y finanzas. Al evaluar la frecuencia de sus relaciones afectivas en los últimos 30 días, la cantante cuantificó un total de 15 puntos, justificando que la cifra no fue mayor debido a los compromisos de su agenda internacional que la mantuvieron fuera de su hogar por más de dos semanas. Becerra definió la dinámica con su pareja como “gauchita”, un modismo argentino utilizado para describir una actitud apasionada, resolutiva y predispuesta a la improvisación en situaciones cotidianas.

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