El grupo musical chileno Zúmbale Primo abordó de manera directa una de las mayores controversias de su trayectoria: su presentación en noviembre de 2025 durante el cierre de campaña presidencial del actual mandatario, José Antonio Kast, en el Movistar Arena. A meses del evento, el cual generó una fuerte polarización y críticas divididas entre sus seguidores en redes sociales, los líderes de la banda hicieron un severo mea culpa.

“Pucha, la cagamos”: El mea culpa de la banda

Alex Muñoz, líder y animador de la agrupación tropical ranchera, fue el encargado de manifestar el rotundo descontento del grupo con la decisión tomada en aquel entonces. En una reciente entrevista concedida a Radio BioBío, el músico fue categórico al calificar la presentación como una equivocación absoluta.

“Pucha, la cagamos. No tuvimos que haber tocado ahí”, sinceró Muñoz de entrada, explicando que en su momento el concierto fue asumido simplemente como una fecha más dentro de la agenda artística de la banda, sin medir el impacto ni las repercusiones políticas que traería consigo.

Una decisión corporativa a espaldas de los músicos

Según las declaraciones de Muñoz, el evento coincidió con las actividades que el grupo realizaba en el norte de Chile en el marco de la gira Teletón. Fue precisamente en ese trayecto cuando comenzaron a notar una ola de mensajes y recriminaciones en sus plataformas digitales.

El líder de la agrupación aclaró que “ahí nos cayó recién la teja de que la cagamos”, especificando que para ese instante el show ya estaba pactado y respaldado por contratos firmados por el representante de la banda, dejando un margen nulo de acción para los integrantes. “Los músicos bien poco supimos; para nosotros siempre fue un evento más, pero lapidario”, enfatizó.

La diferencia entre trabajar y apoyar políticamente

Con el fin de desmarcarse de cualquier posición o ideología política, desde Zúmbale Primo insistieron en que su show en el Movistar Arena bajo ningún caso constituyó un gesto de apoyo hacia la candidatura del partido republicano.

El animador estableció una clara línea divisoria entre el ejercicio de sus funciones laborales y el respaldo partidario. “Yo creo que hay tres mil hectáreas de diferencia entre apoyar y trabajar, porque si nosotros hubiésemos ido a apoyar, no le cobramos y vamos gratis”, argumentó Muñoz. Además, complementó que un apoyo real habría incluido el uso de pancartas, interacciones activas con el candidato y publicaciones de respaldo en sus redes sociales, situaciones que nunca ocurrieron.

Un rotundo “nunca más” en campañas políticas

Tras meses de mantener el tema alejado de los medios de comunicación por sanidad del conjunto, Zúmbale Primo decidió transparentar su postura frente a su público y cerrar definitivamente la puerta a este tipo de espectáculos de cara al futuro.

Al ser consultado sobre si aceptarían una propuesta similar para algún candidato en los próximos años, Muñoz respondió de forma tajante: “No, lo hemos conversado por supuesto, y no, nunca más en la vida. Si fue el peor error de nuestra carrera haber tomado esa decisión”.

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