La búsqueda implacable por el rating y la espectacularización de la vulnerabilidad social volvieron a poner en riesgo la integridad de un profesional de las comunicaciones en la televisión chilena. Durante la mañana de este martes, el periodista del matinal Tu Día de Canal 13, Rodrigo Pérez, protagonizó un violento incidente en vivo mientras despachaba desde la comuna de San Bernardo. El equipo se encontraba reportando sobre una serie de “rucos” instalados a un costado de un establecimiento educacional, un enfoque que nuevamente cruza la línea entre la labor informativa y la exposición de dinámicas de alta peligrosidad.
El riesgo del despacho en vivo y la falta de resguardo
Mientras el notero entregaba detalles en directo para el estudio, un habitante del asentamiento informal salió del lugar con una actitud marcadamente hostil, comenzando a perseguir al periodista y a lanzarle piedras. En lugar de prever el peligro inherente de abordar de forma invasiva estos espacios, la transmisión continuó exponiendo el minuto a minuto del asedio. Desde el estudio, los animadores reaccionaron con desesperación exclamando: “¡Rodrigo, sal de ahí!”, evidenciando la falta de protocolos claros de seguridad por parte del canal frente a contextos de alta tensión social.
Transmisión cortada y desprotección en terreno
La situación escaló rápidamente cuando el agresor acorraló a Pérez y lo tomó por los hombros. Fue solo en ese instante de máxima vulnerabilidad, cuando el peligro era físico e inminente, que la dirección del programa decidió cortar abruptamente la transmisión del despacho. Esta acción, más que un resguardo real, operó como un control de daños para la pantalla, dejando al equipo en terreno desprovisto del soporte visual en directo mientras lidiaban con la agresión.
Las consecuencias de sostener el sensacionalismo
Minutos después del corte, el periodista retomó el contacto para confirmar que tanto él como su equipo técnico debieron trenzarse en un altercado físico con el sujeto. “Nos tuvimos que enfrentar al sujeto, terminamos todos en el suelo. Afortunadamente estamos bien”, relató Pérez , quien quedó cubierto de tierra tras el forcejeo. El reportero cerró su intervención reflexionando sobre la agresividad de estas personas; sin embargo, el hecho abre un debate crítico y urgente sobre la responsabilidad editorial de Canal 13 y los matinales, que continúan enviando a sus profesionales a la primera línea del conflicto social con el único fin de alimentar el morbo y el sensacionalismo matutino, sin medir las consecuencias de la exposición en pantalla.
