Durante la edición de 2014 del Festival de Viña del Mar, una excolaboradora del área de producción de prensa de Chilevisión vivió un violento episodio con el periodista y actual parlamentario, Javier Olivares. El hecho, que se mantuvo en reserva por más de una década, salió a la luz pública a través de un testimonio emitido en el podcast Amikas.

De acuerdo con el relato de la afectada, quien optó por mantener su anonimato, la situación ocurrió en el marco de la conferencia de prensa del cantante puertorriqueño Ricky Martin. Debido a la alta expectación periodística, la organización del evento había preseleccionado las preguntas en coordinación con el equipo del artista, limitando la participación de los medios que no estaban previamente asociados, como era el caso de Olivares, quien en ese entonces trabajaba para la cadena Telemundo.

“Me agarra el pelo y me bota”

A pesar de que la jefatura técnica le había advertido al comunicador que no dispondría de un turno para interrogar al músico, Olivares permaneció en el salón. Al momento de entregarse el último micrófono a los medios seleccionados, la aglomeración de periodistas generó un escenario complejo en el recinto.

“Este hueón me agarra el pelo, me lo tira hacia abajo, me bota; los guardias de la conferencia me lo tuvieron que sacar de encima y el tipo salió gritando del salón diciendo que iba a hablar con mi jefe, que me iban a echar, que no sabía con quién me había metido”, acusó la víctima en el registro de audio expuesto.

Tras la agresión, el periodista se dirigió a las oficinas de la producción del festival con la intención de exigir el despido de la trabajadora. Sin embargo, el jefe directo de la afectada desestimó las exigencias del profesional, procediendo a defender a su empleada, expulsar a Olivares del lugar y retirarle de forma definitiva su credencial de prensa para el resto del certamen viñamarino.

Acusaciones en aumento contra el parlamentario

Este nuevo antecedente se suma a una serie de cuestionamientos públicos recientes que involucran al diputado en situaciones de violencia y disputas en el ámbito público, como un altercado previo registrado en la comuna de Olmué. Al cierre de la edición del informe, el equipo de prensa del legislador no emitió declaraciones ni respuestas ante los requerimientos de los medios de comunicación para contrastar la denuncia.

No obstante, la pregunta y el debate siguen abiertos: ¿Por qué permitimos que este tipo sea diputado y no alguien que sí haría mejor su trabajo?

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