La setentava edición del Festival Eurovisión de la Canción, que se celebra este sábado en Viena, Austria, se perfila como una de las más controvertidas en la historia del certamen. La participación de Israel ha desatado una ola de protestas y boicots que han ensombrecido el lema oficial del evento, “United by Music” (“Unidos por la música”). Este ambiente de tensión ha llevado a una reducción significativa en el número de países participantes y a decisiones drásticas por parte de varias naciones europeas.
Un total de 35 países han participado en esta edición, una de las cifras más bajas desde 2004. Esta disminución se debe, en gran parte, a las acciones de protesta. España e Irlanda, dos de los principales financiadores del festival, optaron por retirar a sus artistas y decidieron no transmitir la final por televisión. Eslovenia adoptó una postura aún más firme, retirando a sus representantes y dedicando su programación televisiva a la cuestión palestina en lugar de emitir el certamen.
Boicots y Retiros: Un Festival Dividido
Otros países como Países Bajos e Islandia también retiraron a sus artistas, aunque decidieron transmitir el festival en tiempo real, mostrando un enfoque menos intransigente. Estas decisiones reflejan la profunda división que ha generado la presencia de Israel en el escenario de Eurovisión 2026. La delegación israelí, con Noam Bettan interpretando el tema “Michelle”, fue recibida con una mezcla de abucheos y aplausos durante su exhibición en la semifinal del jueves.
Fuera del centro Wiener Stadthalle de Viena, donde se lleva a cabo el evento, las protestas han sido constantes. Manifestantes han gritado consignas a favor de “Palestina libre” y “contra el genocidio”, evidenciando el malestar social. El viernes, unas tres mil personas participaron en Viena en protestas con motivo de la Nakba, la jornada que conmemora el éxodo forced de 700 mil palestinos en 1948. Sin embargo, también se convocó una contramanifestación a favor de Israel, bajo el lema “12 points against anti-Zionism”, aunque con menos participantes.
Transparencia en Medio de la Tensión
A diferencia de la edición de 2025, donde hubo acusaciones de que la dirección televisiva ocultó las protestas contra Israel, el productor ejecutivo de Eurovisión 2026, Michael Kroen, ha declarado que el objetivo de los organizadores es “mostrar el clima real dentro del centro” durante la final. Esta promesa de transparencia busca reflejar la compleja realidad que rodea al festival este año, donde la música se mezcla con un profundo debate político y social. La gran final, que iniciará este 16 de mayo a las 21:00 horas de Europa, será transmitida por las televisoras de cada país y también por el canal en YouTube de Eurovisión, permitiendo a la audiencia global ser testigo de un evento sin precedentes en su nivel de controversia.
