El tratamiento de la vida privada de los artistas en los medios de comunicación ha vuelto a generar una fuerte división en el espectáculo nacional. En esta ocasión, la actriz Juanita Ringeling se sumó a las voces críticas de colegas como Pancho Melo y Francisco López, manifestando su total descontento con las prácticas de lo que denominó “farándula barata”.
El origen de la controversia: El caso de Elvira López
La polémica se desató hace un par de semanas cuando la periodista Cecilia Gutiérrez reveló detalles íntimos sobre la salud de Elvira López. Según la información difundida, la icónica actriz de teleseries como Machos y Brujas habría estado internada durante casi quince días, enfrentando además complicaciones económicas derivadas de su situación médica.
El reporte surgió luego de que López no asistiera a una grabación de un spot de Netflix junto al elenco de Brujas. La situación escaló cuando el programa Primer Plano dedicó un reportaje al tema, lo que provocó la indignación inmediata de la actriz, quien intervino en vivo para cuestionar duramente a los panelistas y a la conductora Fran García-Huidobro por la forma en que abordaron su intimidad.
La dura crítica de Ringeling: “Faltan a la verdad”
En una conversación con el programa Contigo en el taco, Juanita Ringeling no ocultó su malestar ante el accionar mediático. Aunque comenzó expresando buenos deseos para su colega ante la inestabilidad financiera que suele afectar a la profesión, rápidamente enfocó sus dardos hacia los espacios de espectáculos.
Ringeling aclaró que respeta el gremio periodístico por su aporte histórico, pero marcó una línea clara con la prensa rosa. “Me pasa que en la farándula, muchas veces, se pasa a llevar el respeto solamente para tener rating, y faltan a la verdad en comentarios y en noticias”, sentenció la actriz.
Un daño que afecta al público
Para la intérprete, este tipo de periodismo no solo perjudica a los involucrados, sino que también subestima a la audiencia. Según su visión, el público chileno es inteligente y merece debates sobre temas positivos y de relevancia social, en lugar de informaciones falsas o conflictos artificiales.
Ringeling cerró su intervención con un llamado directo a mejorar los estándares éticos: “Por el respeto que se merece el periodismo, esas personas que están haciendo farándula barata, ojalá que mejoren sus prácticas por el bien de todos”. Con estas declaraciones, la actriz refuerza un bloque de opinión dentro del gremio actoral que exige límites claros a la prensa de espectáculos.
