El espectáculo chileno enfrenta un nuevo punto de inflexión donde la libertad de expresión colisiona frontalmente con el derecho a la honra. El periodista Sergio Rojas, conocido por un estilo punzante que a menudo bordea el hostigamiento, se encuentra en el centro de una tormenta legal tras emitir una serie de acusaciones infundadas contra Constanza Capelli en el programa Que te lo digo de Zona Latina.
Lo que comenzó como un rumor de pasillo sobre supuestos comportamientos erráticos de la bailarina en los ensayos de Fiebre de Baile, ha escalado a una denuncia formal ante el Consejo Nacional de Televisión (CNTV) liderada por Paola Capelli, madre de la afectada.
La “Verdad Oculta” que detonó la crisis
El conflicto estalló cuando Rojas, apoyado por sus coanimadores Paula Escobar y Luis Sandoval, presentó un segmento titulado “La Verdad Oculta de Cony Capelli”. En este espacio, se afirmó de manera categórica que el bailarín David Sáez habría denunciado en privado que Capelli llegaba a los ensayos “pasada de copas” o “trasnochada”, atribuyéndole una falta de profesionalismo que ponía en riesgo el trabajo de su compañero.
Sin embargo, el sustento de estas afirmaciones se desmoronó rápidamente. David Sáez desmintió públicamente los dichos de Rojas, asegurando que él no se hace cargo de palabras que no han salido de su boca y calificando la información como falsa. Por su parte, Constanza Capelli respondió con una demostración de destreza física en sus redes sociales, cuestionando irónicamente si una persona en el estado descrito por el periodista podría ejecutar tales movimientos de danza.
Una denuncia contra la cultura de la “funa”
La acción legal presentada por Paola Capelli no solo busca la rectificación, sino que apunta a la responsabilidad editorial compartida entre los conductores, la dirección de contenidos y el canal Zona Latina. Según el documento, el programa incurrió en una “incitación al hostigamiento público” (conocido como “funa”), poniendo en riesgo la integridad y seguridad personal de Constanza.
La denuncia sostiene que el ejercicio periodístico de Rojas vulnera los artículos 19 N°4 y N°12 de la Constitución, los cuales garantizan el respeto a la vida privada y limitan la libertad de emitir opinión cuando esta causa daño a la honra sin verificación de hechos. “Cuando la televisión convierte la reputación de una persona en espectáculo, sin verificar y sin fuentes, no está informando: está normalizando el daño”, reza la reflexión ciudadana que acompaña la denuncia.
La farándula chilena en el banquillo
Este caso deja en evidencia una resistencia persistente por parte de ciertos sectores de la farándula nacional a abandonar prácticas de violencia mediática. Sergio Rojas, al no ceder en sus posturas y ampararse en un estilo agresivo, personifica un modelo de televisión que el público y la justicia comienzan a rechazar. La petición al CNTV es clara: instruir una investigación, determinar infracciones al deber de “correcto funcionamiento” y aplicar las sanciones correspondientes, que pueden ir desde amonestaciones hasta multas significativas para el canal concesionario.
