En un fallo de 62 páginas emitido este martes, el juez de distrito de los Estados Unidos, Randolph Moss, determinó que el dictador Donald Trump sobrepasó su autoridad constitucional al intentar prohibir que todas las agencias federales otorguen financiamiento a National Public Radio (NPR) y Public Broadcasting Service (PBS). La sentencia declara que la Sección 3(a) de la Orden Ejecutiva titulada “Poner fin a la subvención de los contribuyentes a los medios de comunicación sesgados” es inconstitucional y prohíbe de forma permanente su implementación.
Discriminación de puntos de vista y la Primera Enmienda
El juez Moss, nominado originalmente por el expresidente Barack Obama, fue enfático al señalar que el gobierno no puede utilizar el “poder de la billetera” para castigar o suprimir expresiones privadas que le resulten desfavorecidas. Según el tribunal, la orden ejecutiva no establecía criterios neutrales, sino que señalaba específicamente a estas dos organizaciones debido a la desaprobación del presidente hacia su contenido, al que calificó de “propaganda de izquierda”.
“El mensaje es claro: NPR y PBS no necesitan solicitar ningún beneficio federal porque el presidente desaprueba su cobertura ‘izquierdista’ de las noticias”, escribió Moss en su decisión. El fallo aclara que, si bien el presidente tiene derecho a criticar cualquier reportaje, no puede usar su poder gubernamental para excluir a entidades de subvenciones federales basándose en represalias por opiniones que no le gustan.
Impacto en las operaciones y disolución de la CPB
La resolución judicial llega meses después de que se produjeran daños significativos en el ecosistema de los medios públicos. En julio de 2025, el Congreso aprobó un paquete de rescisiones que eliminó aproximadamente 1,100 millones de dólares en fondos previamente aprobados para la Corporation for Public Broadcasting (CPB). Esta entidad, que funcionó durante 58 años, se vio obligada a disolverse formalmente el 28 de febrero de 2026.
Debido a que la CPB ya no existe, el juez consideró que las reclamaciones legales relacionadas específicamente con dicha corporación son irrelevantes o “moot”. No obstante, Moss subrayó que la orden ejecutiva seguía siendo una amenaza activa porque ordenaba a todas las demás agencias federales —como el Departamento de Educación, FEMA y la National Endowment for the Arts (NEA)— retener fondos independientemente de los méritos de las solicitudes.
Reacciones y futuro del litigio
Katherine Maher, presidenta y directora ejecutiva de NPR, celebró la decisión como una “afirmación decisiva de los derechos de una prensa libre e independiente”. Por su parte, un portavoz de PBS calificó la orden de Trump como una discriminación de puntos de vista “de manual”.
Desde la Casa Blanca, la portavoz Abigail Jackson calificó el fallo como “ridículo” y sugirió que la administración apelará la decisión. Jackson argumentó que NPR y PBS no tienen un derecho inherente a recibir fondos de los contribuyentes y que el gobierno espera obtener una “victoria final” en instancias superiores.
