Constanza “Cony” Capelli, la figura que revolucionó la telerrealidad en Chile, atraviesa un periodo de profunda transformación y estabilidad. En una reciente conversación para “S Podcast” de Revista Sarah, la bailarina e influencer analizó cómo su vida ha cambiado radicalmente desde su salida del encierro, destacando que, aunque disfruta de su trabajo en televisión, la fama sigue siendo un elemento que le genera cierta resistencia y distanciamiento.

Entre la televisión y la búsqueda de autenticidad

Capelli es enfática al señalar que se siente cómoda desempeñándose en el medio, pero la pérdida de privacidad ha sido un desafío constante. “Me siento cómoda en la televisión, pero la fama me incomoda”, confesó durante la entrevista. Esta dualidad la ha llevado a ser sumamente selectiva con su círculo cercano, manteniendo a sus amigos de siempre alejados de los focos y resguardando su actual relación sentimental, la cual describe como una fuente de equilibrio tras haber expuesto demasiado sus vínculos anteriores.

La ex chica reality también reflexionó sobre la falta de autenticidad en la industria, valorando a las nuevas generaciones que, al igual que ella, no temen expresar opiniones que pueden resultar “incómodas”. Para Cony, su paso por el programa “Plan Perfecto” ha sido su verdadera escuela de comunicaciones, permitiéndole desarrollar una voz propia sin haber pasado por una formación académica tradicional en periodismo.

Límites necesarios y salud mental

Uno de los puntos más álgidos de la charla fue su renuncia a un conocido programa de baile de Chilevisión. Capelli aclaró que no se debió a una falta de talento o miedo a la competencia, sino a una decisión consciente de proteger su salud mental. Tras un episodio de agobio y situaciones que sintió como una falta de respeto hacia su integridad emocional, optó por dar un paso al costado. “Tuve que poner un límite. Mi mente y mi estabilidad emocional están por sobre cualquier contrato”, afirmó.

Este autocuidado es fundamental en su vida, considerando su historial de adicciones, un tema que hoy aborda con total transparencia. Según relató, su proceso de rehabilitación fue largo y comenzó mucho antes de entrar al reality, pero la terapia constante sigue siendo un pilar en su día a día.

Un futuro lejos de los prejuicios

A pesar de las críticas en redes sociales, donde suele ser tildada de “ignorante” por opinar de política o juzgada por su pasado, Capelli asegura haber desarrollado una “coraza”. Hoy se proyecta con madurez, manifestando incluso su reciente deseo de conectar con la maternidad a futuro, algo que hace un año no estaba en sus planes. Con proyectos en el mundo de la moda y una estabilidad económica que valora profundamente, Cony Capelli demuestra que es mucho más que un personaje de televisión: es una mujer que ha tomado las riendas de su propia narrativa.

Compartir.
Exit mobile version