La competencia en Fiebre de Baile ha encontrado en Antonella Henríquez a una de sus figuras más prometedoras. Conocida por su destreza en el ámbito circense y acrobático, la joven artista ha logrado cautivar tanto al jurado como al público en una faceta distinta: el baile urbano.

Un día después coronarse como la ganadora en la primera “Noche de Películas”, la artista compartió junto a TVenserio sus impresiones sobre este proceso de transformación y el impacto que ha tenido en su carrera televisiva.

El desafío de salir de la zona de confort

Para Antonella, el éxito obtenido en las primeras galas fue una sorpresa personal. Según explicó, su formación está profundamente ligada a las acrobacias, por lo que enfrentarse a coreografías de baile puro representó un reto mayúsculo. “Me sorprendí mucho, no pensé que iba a ganar porque esto era algo súper fuera de mi zona de confort”, confesó la participante.

La transición del aire al escenario de baile no ha sido sencilla, pero Henríquez destaca que esta experiencia le ha permitido explorar nuevas capacidades. “Estoy muy acostumbrada a hacer algo más acrobático y esto era más baile, más urbano”, señaló al referirse a la versatilidad que el programa exige a sus competidores. A pesar de la exigencia, la bailarina reconoce que el nivel general de la competencia es elevado y que todos sus compañeros están mostrando su mejor versión.

El apoyo de su padre y la gestión de la fama

Uno de los pilares fundamentales en este camino ha sido su padre, quien la acompaña de cerca en su primera experiencia masiva en televisión. Henríquez reveló que, inicialmente, existía una preocupación natural por la exposición mediática y las críticas en plataformas digitales. “Mi papá está chocho, está súper feliz. Yo creo que también le demostré que podía hacerlo sola”, afirmó.

La protección familiar ha sido clave para manejar los comentarios negativos en redes sociales. Según relató Antonella, su padre suele aconsejarle que no lea los mensajes dañinos, aunque ella asegura haber encontrado un equilibrio saludable: “Él siempre está protegiéndome de los malos comentarios, de que no lea redes sociales, pero se dio cuenta de que lo estoy manejando bien y que a la gente le está gustando cómo soy”.

El cariño del público como mayor recompensa

Más allá de las puntuaciones y los trofeos, Henríquez valora el aspecto humano de su participación en el programa de talentos. La conexión con la audiencia ha sido un descubrimiento gratificante para la artista, quien no esperaba una recepción tan cálida.

“Lo mejor de esta experiencia es ganarme el cariño de la gente, algo que no pensé que iba a tener”, concluyó Antonella. Con una actitud humilde pero determinada, la artista se posiciona como una fuerte candidata para llegar a las instancias finales del certamen, apoyada en una disciplina férrea heredada del circo y una naciente pasión por la danza.

Compartir.
Exit mobile version