En una íntima conversación con Martina Orrego en el ciclo “Mujeres que suenan”, María Becerra se despojó de las etiquetas de estrella de pop para mostrar a la mujer detrás del fenómeno. Con una madurez que trasciende sus años, la artista argentina compartió detalles inéditos sobre su presente, marcando un punto de inflexión donde la autoaceptación y el crecimiento espiritual son los pilares de su nueva era.
Un cambio de piel: La energía masculina y la estética
Uno de los puntos más reveladores de la entrevista fue la transformación estética y energética de Becerra. La cantante explicó que se encuentra en una etapa de exploración profunda, influenciada por procesos de sanación y reiki. “Estoy en una era en la que quiero resaltar mucho mi energía masculina”, confesó, detallando cómo ha decidido dejar de intervenir sus rasgos naturales, como su mandíbula marcada o sus cejas, que antes intentaba suavizar para encajar en cánones de belleza más tradicionales.
Esta nueva identidad no solo se refleja en su vestimenta cómoda y funcional, sino en una actitud de “Girl Boss” que lidera desde la empatía. Para María, ser jefa no implica infundir miedo, sino potenciar el talento de su equipo a través de la comunicación y el respeto, alejándose de las inseguridades que a menudo plagan la industria.
El desafío actoral en “El Barro”
Becerra también abordó su reciente incursión en la actuación para Netflix, interpretando un papel en “El Barro”, una serie que explora la vida en el sistema penitenciario. La artista destacó la importancia de prepararse para un rol tan crudo, trabajando con coaches actorales y asesores para entender la realidad de las mujeres en prisión.
“Me encantó el desafío de actuar algo tan crudo… historias que abarcan problemáticas que realmente existen y que no hay que normalizar”, señaló. La cantante enfatizó datos estadísticos que conoció durante su preparación, como el alto índice de abandono que sufren las mujeres encarceladas por parte de sus parejas en comparación con los hombres, una realidad que utilizó para dar peso y verdad a su interpretación.
Espiritualidad y Raíces
La entrevista también navegó por las aguas de lo místico. María compartió experiencias personales con lo paranormal, incluyendo una visión de su abuela fallecida, quien ha sido su guía constante. “Siempre antes de salir al show le hablo a mi abuela y a mi abuelo. Yo sé que me cuidan”, afirmó con emoción.
Además, su vínculo con Chile se fortalece no solo por sus constantes visitas, sino por su curiosidad genética. La artista expresó su deseo de investigar sus ancestros y realizarse pruebas de ADN para conocer el porcentaje exacto de sangre chilena que corre por sus venas, reafirmando una identidad multicultural que incluye raíces españolas e italianas.
El futuro: Moda, música y legado
Mirando hacia adelante, los proyectos de Becerra no se limitan a los escenarios. La cantante reveló que está diseñando su propia línea de ropa íntima, utilizando su iPad para plasmar bocetos y estampas basadas en sus propias pinturas. En el plano musical, su objetivo sigue siendo la perdurabilidad: “La música es linda hacerla para que dure… generar algo que mueva de verdad por dentro”.
Con la mira puesta en una gira de estadios y el sueño de un espectáculo propio en Times Square, María Becerra demuestra que su éxito no es producto del azar, sino de una manifestación constante y un trabajo incansable que comenzó en su habitación y hoy resuena en todo el mundo.
