En una íntima conversación con Eugenia Lemos durante el Festival de Viña del Mar, Karen Bejarano —conocida artísticamente como Karen Paola— compartió los pilares de su actual transformación profesional. La cantante, que ha transitado desde la televisión juvenil hasta una carrera musical con sello propio, destacó que su relación con la estética ha dejado de ser un juego para convertirse en una herramienta de empoderamiento y protección ante la exposición pública.

La moda como declaración de identidad

Durante la entrevista, Bejarano analizó su paso por las diversas alfombras rojas del certamen viñamarino. Confesó que, en sus inicios, veía la gala de Viña como un evento social similar a un matrimonio, sin una estrategia detrás. Sin embargo, su enfoque cambió drásticamente al entender la moda como una vitrina de construcción de marca. “Antes me ponía lo primero que encontraba, pero después entendí que había que invertir en un equipo: maquillador, estilista y diseñador”, señaló la artista.

Un punto de inflexión fue su colaboración con diseñadores nacionales, destacando su experiencia con Javier Jordán, donde por primera vez se le consultó qué quería proyectar. Para Bejarano, el look que más la representa es el de la gala pasada, el cual describe como una “cohesión de equipo” que le permitió sentirse identificada con su propia imagen.

El escenario y la “armadura” emocional

Bejarano fue enfática al describir el vestuario de show como una herramienta psicológica. “A veces me ha tocado disfrazarme de Karen Paola y estar en el escenario incluso con el corazón partido. La ropa es como mi armadura, una máscara que me ayuda a salir a cumplir con el espectáculo”, reveló. Esta distinción entre su vulnerabilidad personal y su fuerza escénica es, según explica, una herencia de la disciplina del “show debe continuar”.

A pesar de haber enfrentado momentos de inseguridad y duras críticas en redes sociales por sus elecciones estéticas en el pasado —mencionando incluso episodios de depresión tras ser “lapidada” por la opinión pública—, la cantante asegura que hoy se encuentra en una etapa de mayor madurez gracias a la terapia. “Lo que ya no me estresa es lo que digan de mí”, afirmó con seguridad.

Un nuevo horizonte musical y benéfico

En el ámbito profesional, Karen Paola anunció que se encuentra en un proceso de creación musical mucho más consciente. A diferencia de sus grandes éxitos de la era “Mekano”, sus nuevas composiciones buscan reflejar su “alma” y sus procesos internos. “Ahora me estoy atreviendo a experimentar y a lanzar música sin el miedo a ser juzgada”, comentó sobre su futuro proyecto.

Además, la artista propuso una evolución para la Gala de Viña, sugiriendo que el evento debería transformarse en una instancia benéfica similar a la Met Gala de Nueva York. Su idea radica en que los trajes sean subastados para recaudar fondos destinados a causas sociales de la Quinta Región, como la reconstrucción tras los incendios o mejoras en la educación, dándole así un sentido profundo a un evento que tradicionalmente se percibe como frívolo.

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