La tercera noche del Festival de Viña del Mar 2026 marcó un hito para la comedia venezolana en Chile, aunque con matices opuestos para sus dos referentes más visibles. Esteban Düch, radicado en el país hace 11 años, logró lo que George Harris no pudo en 2025: sintonizar con el “Monstruo” y llevarse ambos galardones. Este éxito no solo validó la trayectoria de Düch, sino que reabrió la herida dejada por Harris, cuya fallida rutina terminó con acusaciones de xenofobia hacia el público chileno.

Un inicio con “palitos” y autocrítica

Desde los primeros minutos de su presentación, Düch decidió abordar el elefante en la habitación. Con la frase “el año pasado pasaron cositas”, el humorista hizo una clara alusión al desastroso paso de su colega, logrando relajar el ambiente de inmediato. A diferencia de Harris, quien en su momento encaró a la audiencia cuestionando que pagaran una entrada para pifiar, Düch utilizó el recurso de la observación cultural y la adaptación como eje central de su humor.

Incluso, Düch se permitió bromear con pasajes específicos de la rutina de Harris, citando el uso de teléfonos de disco, lo que generó risas inmediatas y algunas pifias residuales dirigidas al comediante radicado en Miami.

El derrumbe de la hipótesis de la xenofobia

El triunfo de Esteban Düch, quien invitó al escenario a Rodrigo Salinas y realizó referencias a programas locales como 31 Minutos, fue interpretado por los televidentes como la prueba definitiva de que el rechazo a Harris no fue por su nacionalidad, sino por la calidad de su contenido. “No era xenofobia, era tan solo entender dónde estabas parado”, fue uno de los comentarios más repetidos en las redes sociales de Harris tras el show.

Mientras Düch recibía las gaviotas de plata y oro, el Instagram de George Harris colapsaba con miles de comentarios y recetas de cocina, una práctica habitual de los internautas chilenos para expresar descontento. La presión digital fue tal que el comediante venezolano se vio obligado a limitar los comentarios en sus publicaciones.

La respuesta de los involucrados

Tras la euforia en la Quinta Vergara, Esteban Düch mantuvo una postura conciliadora. Reveló haber recibido un mensaje de felicitaciones de parte de Harris y pidió a la gente que detuvieran el acoso digital. “George merece que lo dejen un poquito tranquilo. Una mala noche de comedia no define a un comediante”, señaló el artista en su conferencia de prensa.

Por su parte, el éxito de Düch también dejó en evidencia los errores de predicción de opinólogos locales como Vasco Moulian, quien había vaticinado que el venezolano sería “comido” por el Monstruo. Al cierre de la jornada, Düch no solo se consolidó como una figura del stand-up en la región, sino que logró sanar una tensa relación entre la comedia venezolana y el festival más importante de Latinoamérica.

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