La Quinta Vergara se prepara para recibir, por primera vez en su historia, a una artista transformista en la competencia de humor. Asshka Sumathra, reconocida figura del circuito de café concert y el espectáculo nocturno, ofreció una conferencia de prensa cargada de carisma y agudeza, donde reflexionó sobre su trayectoria y el peso simbólico de su presencia en el certamen musical más importante de América Latina.

Una transición desde lo “under” a la palestra pública

Durante el encuentro con los medios, la artista enfatizó que su llegada a Viña del Mar no es solo un logro personal, sino un reflejo de los cambios en la percepción social del transformismo en Chile. Tras años de desarrollar su carrera en espacios “underground”, Sumathra valoró la oportunidad de llevar su arte a un escenario masivo y televisado.

“Durante muchos años se ha manejado esta situación del transformismo en la muy under y hoy explicarlo, exponerlo frente a todas las cámaras, lo encuentro maravilloso”, afirmó la comediante. Para ella, salir de los espacios oscuros para estar “en la luz y en la palestra” representa un avance significativo que permite al público general opinar, hablar y, sobre todo, disfrutar del espectáculo sin prejuicios heredados.

Libertad editorial y el desafío del Monstruo

Ante las consultas sobre posibles modificaciones en su rutina para ajustarse a la línea editorial de la televisión abierta, Asshka fue enfática al señalar que ha contado con total libertad por parte de la organización. Aseguró que lo que el público verá sobre el escenario es la esencia que ha cultivado durante toda su carrera, manteniendo su estilo directo y deslenguado que la caracteriza.

Respecto al temor que suele generar el público de la Quinta Vergara, conocido como “El Monstruo”, la humorista desestimó cualquier ansiedad negativa. Con su habitual tono lúdico, cuestionó la etiqueta de “carne de cañón” que suele dársele a los humoristas. “Todos lo vamos a pasar bien. Tienes dos opciones: o te ríes o pagas tu servicio. No hay muchas más vueltas que darle”, sentenció, dejando claro que su prioridad es la conexión orgánica con la audiencia.

Identidad y representación sin etiquetas

Uno de los puntos más profundos de su intervención fue la reflexión sobre la reivindicación de la comunidad LGBTIQ+. Sumathra planteó que, más que una lucha política activa desde el escenario, su rol es el de un prestador de servicios: el humor. Sostuvo que la visibilidad es espectacular por sí misma, pero que la educación para erradicar estigmas sociales es una tarea que compete a la sociedad en su conjunto y al Estado.

“Mi rol en el Festival de Viña es ser la transformista que va a sacar una sonrisa. Eso va a ser transversal”, explicó. Al mirar hacia atrás y recordar sus inicios en escenarios pequeños, la artista aseguró que no cambiaría nada de su camino, calificándolo como “perfecto” para llegar al momento que vive hoy, consolidada como una pionera que abre puertas para las futuras generaciones del arte drag en Chile.

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