La Gala de Viña 2026 vivió uno de sus momentos más comentados con la aparición de María José “Coté” López. La influencer, quien recientemente atravesó una etapa de cambios personales tras su mediática ruptura, regresó a la escena pública con una propuesta estética que los comentaristas de moda no tardaron en calificar como un estilo de “princesa moderna” o “Barbie”.

El Diseño: Detalles de Alta Costura

El vestido, una creación de la diseñadora nacional Jimena Olavarría, destacó por su tonalidad rosa vibrante y una confección meticulosa. La pieza central del atuendo fue un corsé trabajado íntegramente con cristales aplicados uno a uno. Según los expertos que analizaron el paso de la modelo, el objetivo del diseño era emular “gotas de rocío” sobre la piel, logrando un efecto de brillo natural bajo las luces de la Quinta Vergara.

La falda del vestido incorporó una cola de extensión considerable, complementada con transparencias estratégicas que nacían desde la cintura. Este juego de texturas y volúmenes permitió que López mantuviera una silueta estilizada sin perder la espectacularidad que exige una gala televisada.

Accesorios y Maquillaje

Para completar su look, Coté López optó por joyas de su propia colección personal, reforzando su identidad como empresaria del rubro de la belleza y el estilo. El maquillaje estuvo a cargo de Humberto Moya, quien se enfocó en resaltar los rasgos naturales de la modelo con una paleta que armonizaba perfectamente con el tono del vestido.

“Una mujer que pasó por una ruptura y ahora vuelve al parecer a creer en el amor”, comentaron durante la transmisión oficial, aludiendo a que López desfiló acompañada de su nueva pareja, Lucas Lama, quien vistió un traje de la casa Marchi.

Impacto en la Alfombra Roja

El paso de la pareja por la alfombra roja no solo fue relevante por el aspecto técnico de la moda, sino por la narrativa personal que rodea a la figura de López. Su elección de color y estilo fue interpretada como un mensaje de renovación y optimismo en esta nueva etapa de su vida. La recepción del público y de los críticos presentes en el lugar fue mayoritariamente positiva, consolidando a María José López como una de las figuras icónicas de la moda en el contexto del certamen viñamarino.

Compartir.
Exit mobile version