Kali Uchis regresó a Latinoamérica con una gira muy esperada por sus fanáticos. En una charla íntima antes de su show en el Movistar Arena para el programa digital “Mujeres que suenan”, que conduce la locutora Martina Orrego, la cantante repasó los pilares de su carrera de diez años.

Ella explicó que su éxito no nace de una estrategia fría. Por el contrario, su motor principal es una confianza ciega en su herencia cultural y en sus instintos. Para la intérprete, la música fluye de forma natural desde el silencio, sin procesos rígidos ni fórmulas externas.

La identidad latina frente a la industria

En sus inicios, Kali enfrentó fuertes presiones comerciales. Muchos asesores le sugirieron cantar solo en inglés para abrir más puertas en el mercado global. Sin embargo, ella rechazó estas propuestas de forma tajante. La artista cree que Dios otorga elementos únicos a cada persona y renunciar a su cultura habría sido un error. “Es importante demostrar al mundo que los latinos somos más que los estereotipos”, afirmó con seguridad durante el encuentro.

Esta firmeza la convirtió en una figura de vanguardia. Ella defendió la latinidad mucho antes de que el género urbano dominara las listas mundiales. Uchis recalca que la representación artística es vital para los grupos marginados. Según su visión, el arte permite que el mundo reconozca el talento y la excelencia de la comunidad latina sin etiquetas limitantes.

El liderazgo ejecutivo y el reto materno

Pocos conocen la faceta empresarial de Kali Uchis. Ella actúa como la directora ejecutiva de todo su proyecto musical. Se define como una líder detallista y muy firme. Para ella, las mujeres creativas deben perder el miedo a imponer su visión. En la industria actual, los equipos grandes pueden diluir la esencia de un artista. Por eso, ella supervisa personalmente cada detalle del espectáculo. Su objetivo es que el show recorra todas sus etapas musicales con una narrativa coherente.

A su rol profesional se suma el desafío de la maternidad. Kali describe ser madre como la experiencia más hermosa de su vida. No obstante, admite que equilibrar los viajes internacionales con la crianza resulta complejo. Su hijo la acompañó en el tramo de la gira por Estados Unidos, pero las exigencias logísticas de Latinoamérica cambiaron los planes. Ella busca un equilibrio constante entre su pasión por el escenario y su prioridad absoluta como madre.

Creación sin fórmulas ni límites

Muchos se preguntan cómo nació el fenómeno global “Telepatía”. Kali confiesa que no utiliza un método de composición estructurado. Ella tiene la capacidad de escuchar melodías en el silencio total. Puede escribir canciones completas sin usar instrumentos musicales. Esta conexión espiritual define su arte. Antes de cada concierto, ella mantiene un ritual sagrado con su equipo. La oración y el agradecimiento son fundamentales para ella antes de enfrentar al público y entregar su energía.

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