La salud mental, un tema de creciente sensibilidad en la esfera pública, volvió a ser el blanco de la controversia televisiva. Durante la última emisión del programa “Sígueme” de TV+, Daniela Aránguiz arremetió contra Cony Capelli, luego de que esta última confirmara su renuncia al estelar “Fiebre de Baile” alegando problemas de bienestar psicológico derivados de conflictos mediáticos recientes.
Pese a los intentos de su compañero de panel, Michael Roldán, por contextualizar el hostigamiento y las amenazas de muerte que Capelli ha denunciado en redes sociales, Aránguiz optó por una postura de confrontación. “Eso pasa cuando tú te tiras los punes más arriba de tu cabeza”, afirmó de manera miserable la farandulera, sugiriendo que la joven bailarina es la única responsable de su actual estado anímico.
El cuestionamiento de los diagnósticos
Uno de los puntos más polémicos de la intervención de Aránguiz fue la invalidación directa de los problemas de salud mental expuestos por Capelli. En un tono que ha sido catalogado de indolente por diversos sectores en redes sociales, la panelista dudó de la veracidad del cuadro clínico de la influencer.
“Yo creo que esto es un aprovechamiento de ella… Un problema de salud mental no se arregla en dos semanas. Tú tienes derecho a tener un problema de salud mental, sí, pero por favor”, espetó Aránguiz, ignorando que los procesos terapéuticos y las crisis emocionales no siguen una cronología lineal ni invalidan la vida social de una persona.
Incluso fue más allá al mencionar la vida privada de Capelli para sustentar su punto: “Es muy fácil y muy conveniente que ella diga que está con un problema, porque para andar carreteando con el pololo no tiene ni un problema. Le dio miedo y eso es todo”.
Amenazas y responsabilidades compartidas
La discusión subió de tono cuando se abordó el conflicto con los seguidores de Naya Fácil, conocidos como “los Facilines”. Roldán defendió que el ambiente era hostil para Cony debido a las amenazas y la filtración de sus datos personales. Ante esto, Aránguiz respondió empatizando con su propia experiencia pero sin mostrar solidaridad: “Los fans de Cony Capelli también me han amenazado de muerte a mí… si a ti no te gusta que los fans de otra persona te odien, tú tampoco generes odio con los tuyos”.
Finalmente, la panelista lanzó un ultimátum televisivo, asegurando que si Capelli realmente prioriza su salud mental, no debería aparecer en la próxima Gala de Viña ni en los realities proyectados para el mes de marzo. Estas declaraciones reabren el debate sobre los límites de la opinión en televisión, especialmente cuando se trata de patologías que afectan la estabilidad de las personas.
¿Cuál será el próximo límite que va a sobrepasar la denominada “verdadera farándula”? Porque definitivamente hay cosas de las que nadie se puede reir.
