Después de un año de ausencia, están de vuelta Los Más y Los Menos, el tradicional balance del año en el que TVenserio hace partícipe a sus lectores y a nuestra comunidad en redes sociales para evaluar, en base al saber y entender de cada quién, cuales fueron las buenas y malas en lo que es la televisión.
Una televisión que durante sus primeros tres trimestres no vió sencillamente una: Entre conductores que se toman licencias para denigrar a autoridades, y una farándula intratable y displicente, parecía que nada daba con el clavo.
Hasta el mes de octubre, cuando un espacio de televisión (que tuvo un pasado oscuro en 2009 y parte de la segunda década de los dosmiles) trajo de vuelta las fastuosas puestas en escena y movilizó la atención del respetable público hacia ellos.
Por cierto, ustedes se preguntarán ¿por qué se tardó tanto en dar los ganadores? Pues hay una razón muy simple: Además de problemas personales que no viene al caso entrar en detalle, TVenserio ha estado realizando su proceso de migración de servidores, el cual los beneficiará a ustedes, que buscan mayor velocidad al entrar al portal, y que felizmente AWS nos la dió.
Notarán que el flujo de publicación de informaciones ha mejorado sustancialmente, lo que significa mayor atracción de público y, por supuesto, una mejora en el rendimiento del sitio.
Sin más preámbulos, vamos a conocer a los ganadores…
Lo más visto: Fiebre de baile (53,3%)
Es paradójico que el programa de la temporada sea el mismo que fue uno de los símbolos de aquella etapa llamada como “ChuloVisión”, en donde el populacherismo reinaba y se hizo televisión por el rating, obviando el sentido del espectáculo.
Sin embargo los tiempos cambian y cosas que eran demasiado chabacanas hoy no serían tolerables. Por ello, el espacio conducido por Diana Bolocco se ganó con justos merecimientos el status de lo más visto del pasado 2025.
Nos hizo reencontrarnos con los estelares de gran factura, con momentos televisivos desopilantes y donde sí, hay pobrémicas. Para qué lo vamos a negar. Pero sería injusto crucificar a un envío que no solo significó el reposicionamiento de Chilevisión como generador de contenido, sino que también un alza en el encendido en el horario más importante, más puestos de trabajo, más inversión publicitaria y mayor presencia en redes sociales.
No por nada la final será en exteriores, como en los mejores tiempos de la TV del siglo XXI, en el Movistar Arena.
Lo menos visto: Primer Plano (51,1%)
Resucitar un programa emblema de la farándula cuando el género, además de que no mueve a las masas como antes, está cuestionado por todos lados, era arriesgado. Y uno de los errores mayúsculos de Chilevisión ha sido recuperar el estelar de la prensa rosa.
Si bien con el antiguo rating tuvieron las cifras a su favor, en el nuevo todo se fue a pique: Tercera opción tras el reality de turno del 13 y de “Atrapados 133” de Mega, y con un números bastante escuálidos. El bullying televisado que recibió María Paz Arancibia de parte de sus excolegas de “Sígueme” fue quizás el símbolo de que hay cosas que nos hacen decir “pensé que lo habíamos superado”.
Sea como fuere, Chilevisión sigue confiando a ciegas en su producto. No solo porque su conductor sea director de programación, sino que con el regreso de Francisca García-Huidobro, la mujer símbolo de la violencia, el insulto confundido con frontalidad.
Lo que merecía más rating: The Floor Chile (37,8%)
Era un programa de concursos que era bastante ostentoso en rating, pero que formó una comunidad entusiasta en cada capítulo, con datos que solo pocos manejábamos, y que también entendíamos incluso de memoria.
Desgraciadamente el factor “reality del 13” hizo que no tuviese un buen desempeño, sumado a que le tocó estar en un TVN que estaba en una hemorragia financiera bajo la gestión de Francisco Vidal como presidente del directorio, que tuvo tanto luces como sombras.
Si el canal público tuviese mayor relevancia y más rating promedio diario, ¿habría resultado? Nosotros creemos que sí.
Lo que merecía menos rating: Todos los matinales (53,3%)
Si hay un culpable de la alza de consumo de Escitalopram y Clotiazepam en la sociedad chilena son los programas que se emiten entre las 08:00 y las 13:00 horas. Sin excepción. Todos enfocados siempre en lo malo, en el relato de que “Chile se cae a pedazos”, de que nuestro país está peor que El Salvador en 1982, la frontera mexicana en 1994 o Colombia en 2001.
Acomodaron un relato político de que hace falta “más seguridad” y en ello invisibilizaron todo lo que huela a oficialismo, provocaron una psicosis colectiva en la sociedad que hizo que, lamentablemente, tengamos a partir de este año a un incompetente que ya sabemos que le va a quedar grande el poncho.
Pero ahí van a estar. Militándolo, incluso justificando lo injustificable. Fueron capaces de sacar de su radar a Jeannette Jara, prácticamente no invitaron ni a ella ni a sus voceros de campaña a sus debates, no tuvieron la decencia de mostrar “las dos caras”. Fueron peor que “60 Minutos” de TVN o las “24 Horas” de Jacobo Zabludovsky de Televisa.
El condoro más condorito: Caso Patito Verde (33,3%)
Patricio Góngora, miembro del directorio de Canal 13, alto ejecutivo de Sanhattan y amiguísimo de Andrónico Luksic Craig, ocultaba una doble vida: En las redes sociales se apodaba como “Patito Verde”, uno de los jefes de las milicias digitales de la ultraderecha que levantó noticias falsas sobre Evelyn Matthei y Jeannette Jara, siendo además coordinador de los mensajes junto con Hanzinho, el del Mono Gamba, que también seguía sus instrucciones.
Bajo su tutela también se encontraba, como diría la periodista peruana Cecilia Valenzuela, “otra joyita”: Renzuc, un jovenzuelo amante de la turbo-derecha que poseía cargos por violencia doméstica.
De inmediato, las conjeturas sobre la línea editorial del otrora “canal del angelito”, informativamente apegados también al relato opositor con fuerte tendencia a mostrar las bondades de una dictadura como la de Trump en su matinal, no se hicieron esperar. En el canal lo negaron, pero al ver que dan más voz al opositor que al oficialismo, es que es evidente.
Lo más insoportable: Daniela Aránguiz insultando a todo el mundo en los paneles donde participa (42,2%)
Y hablando de ultraderecha, si hay algo que mantuvo superado a nuestro comité editorial son los arrebatos de esta señora, que hizo literalmente lo que quiso, bajo el amparo de un canal cuyo modelo de negocios mostró un claro desgaste.
Insultó a todos: Denigró a Cony Capelli mandándola a hacerse un examen de sangre para demostrar si ya no es adicta a las drogas, se burló de María Paz Arancibia y le hizo acoso laboral en pantalla, atacó en duros términos a Nicole Moreno y hasta bravuconeó al aire a nuestros colegas de Duplos. Todo mientras sus compañeros, la conductora del programa y la gerencia de TV+ hacen cosplay de Andrea Bocelli.
Es imposible ver alguna cuenta de farándula que reproduce sus insultos y agravios y encontrar alguna muestra de apoyo. Si la tiene, es solo dentro de su círculo cercano y nadie más. Otorongo no come otorongo, se sabe.
Y mientras Aránguiz ataca como quiere, en Avenida Kennedy siguen los números rojos, con salidas de programas y despidos de rostros. ¿Y ella? Impune.
Evento Mejor Realizado del Año: Festival del Huaso de Olmué y Teletón 2025 (28,9%)
Tenemos un empate que podemos decir que es merecido: No cabe duda que Olmué en TVN se ha posicionado como un escenario importante no solo para la música chilena, esa que no siempre tiene la cabida que esperamos de parte del medio, sino que también es el primer examen que tiene que rendir un humorista antes de llegar a Viña.
Antes de irse a la Quinta Vergara primero hay que llegar al Patagual. Pocas veces se sortea ese reto con éxito, y quienes lo logran tienen un desafío enorme.
Y la Teletón el año pasado volvió a su fecha normal, reafirmando su status de gran evento solidario. Hay que agradecer a Benjamín Díaz que ha posicionado fuertemente a la campaña entre los más jóvenes, que odian tanto la tele que se van a ver a su streamer de preferencia.
Premio a la contribución a la televisión de calidad: Chilevisión apostando por festivales (40%)
Lo que comenzó solo con Las Condes, con gran éxito, terminó por desencadenar otra guerra en la televisión chilena.
Es sabido que Chile es un país de festivales, y antiguamente era raro ver otro que no sea Viña y Olmué. Pero ahora todo cambió, e indica que no va a ser un “veranito de San Juan” como en 2012, que se hicieron tantos como se deshicieron al mismo tiempo (te pienso, Iquique).
Chilevisión llenó su verano de eventos veraniegos, como una misión de Julio César Rodríguez para acercar a más gente al 11.1 y también a sus rostros más importantes.
Mientras haya más espacio para ver artistas y humorista, bienvenido sea.
Lo que más se extrañó este año: Pluralismo en las coberturas de cara a las elecciones presidenciales y parlamentarias (42,2%)
De verdad, no ví una cobertura más escandalosamente pusilánime que la que hubo en estas elecciones para el olvido. Como que se olvidaron de fiscalizar, de fortalecer la democracia, de guiar al televidente a que esté informado, a la convivencia cívica.
En la primera vuelta no dejaron que la lista de Unidad por Chile se luciera con sus candidatos y solo se dió voz a la oposición. ¿Dónde estaban las entrevistas a Irací Hassler, Helia Molina, Daniela Dresdner, Valentina Concha y otras figuras? ¿Qué pasó que solo se vió una opción?
Y en la segunda, la baja de Kast de los debates fue una excusa perfecta para invisibilizar a Jeannette Jara, que era lejos la persona más capacitada para ser la inquilina de La Moneda. Habría sido idóneo verla en un tono más lúdico (Piñera ganó las elecciones literalmente mostrándose como cercano), se sabe que JAK es fome hasta para con Don Francisco.
El resto, el libreto de siempre: Venezuela, Venezuela, Venezuela, Maduro, Trump salvador de la patria, Venezuela, etc. Cuando ganó él, todo fue “tarea cumplida, vamos a otra cosa”. En consecuencia, tuvimos una prensa mezquina con el progresismo y con la humanidad.
Ojalá que Kast aparezca en los archivos de Epstein. Así no asume. Y si llega al 11 de marzo y se tome la banda, deseo que su gobierno fracase. Así nuevamente el progresismo tendrá la titánica tarea de arreglar los patinazos de sus adversarios. Por muy gigantes que sean.
Mención “Karol Dance” al rostro más funado del año: Sergio Rojas (31,1%)
Otro rostro del fascismo de nuestra farándula. En su “Que te lo digo” se da el lujo de inventar falsos, y cuando se lo desmienten, es capaz de armar guerras en donde sus armas son siempre las bajezas, los insultos, agravios, amenazas, acosos. Nunca una rectificación. Es un juego donde el que pierde es la industria.
Rojas no tiene límites ni escrúpulos. Tiene licencia para pelearse hasta con sus mismos compañeros de Zona Latina, perteneciente a un conglomerado en donde el código del trabajo es tan invisible como la Ley Karin.
¿Por qué siempre tiene que atacar a rostros mujeres? Porque es misógino. Lo era en 2012, en la época de la bonanza farandulera. Lo sigue siendo hoy. Al menos queda el consuelo de que ese canal de cable tiene tanta poca audiencia como tan bajo avisaje.
Mejor programa streaming / podcast del año: La hora de King Kong (26,7%)
Juan Cristobal Guarello. Uno de los pocos periodistas deportivos que ha sido duro con la gestión de Pablo Milad. El único que ha sido capaz de denunciar todas y cada una de las injusticias de nuestro balompié, como también cuestionador de la era del curicano.
Mientras otros callaban a conveniencia, para no correr el riesgo de ser vetados por la ANFP, los clubes o “la escudería”, Guarello corrió el riesgo e inventó su propio podcast donde los “embaraos” tuvieron carta libre para comentar sobre nuestro alicaído fútbol.
Peor programa streaming / podcast del año: Sin Filtros (57,8%)
Nunca se ha hablado de este programa en este sitio, y la única vez que la hacemos es cuando realmente lo merecen. Fueron un espacio concebido bajo nexos oscuros: Eugenio Figueroa, su productor, fue empleado del piñerismo y siguiendo la lógica de la ultraderecha, terminó fundando un espacio que se encargó de trasladar la lógica de la farándula a nuestra política chilena.
Son capaces de legitimar a nuestro ilegítimo Congreso Nacional, levantar información falsa, denigrar al progresismo (los que van ahí no saben a qué es lo que se exponen, lo explicó bien Nicolás Copano) y hacer que un imbécil sea diputado sin tener las aptitudes para hacerlo ni haber pisado nunca una facultad.
Son como “El gato al agua”, un famoso programa de tertulia ultraderechista. Pero mucho más dañino.
Canal de streaming y contenido por YouTube más interesante del año: Porcel TV (51,1%)
Algo bueno había que tomar desde Argentina. Atendiendo la incapacidad de la televisión chilena de enfocar contenido más audaz por sencillamente abandonar al público joven, es que nació esta plataforma con rostros bancables y que no tiene otro propósito que entretener. Pero entretener bien.
Con un estudio que no tiene nada que envidiarle a cualquier canal chileno, apuestan por desafiar toda convención de lo que se entiende por medio, y así causar susto a la televisión tradicional, que decidió seguir en lo suyo sin importar las críticas.
Lost Media del año: Comercial de Metrópolis Intercom justificando su censura (24,4%)
¿Se acuerda de esa etapa donde una de las cableoperadoras más importantes del país censuraba lo que no le gustaba a su dueño? Ese fue “Cartuchópolis-Censurón”, donde no se podían ver ni películas muy violentas ni los bloques de cine softcore de algunas estaciones.
Un buen día de 1998, cuando decidieron bajar América 2 causando una polémica bilateral en ambos lados de Los Andes, lanzaron un comercial donde decían: “¿Pagaría para que sus hijos vieran una violación? Nosotros pensamos que no”. Luego lo hicieron afiche, con mucho texto.
“Somos entretención segura para toda la familia”. Con razón VTR y Sky se los albureaban en sus spots.
Revelación televisiva del año: Princesa Alba (57,8%)
No es un nombre nuevo en el espectáculo chileno. Empezó a la cola, con un viral en el estadio del equipo de sus amores. Luego quiso profesionalizarse, se consolidó como un gran nombre dentro de nuestro pop. Tuvo pasos por importantísimos festivales como el del Olmué.
Pero fue la pista de “Fiebre de baile” el espacio de su consolidación definitiva. El que le permitió llegar más público y demostrar no solo que el talento siempre vence, sino que también que la televisión chilena también tiene su transversalidad. Que aún hay personas que pueden triunfar en buena lid en donde las formas no importan mucho cuando se trata de masividad.
Trinidad Riveros pudo internacionalizar su carrera, pero antes tomó el estelar de Chilevisión como un “training” más, y consiguió el cariño de un público que la quiere. Y que la ha hecho una de sus favoritas para llegar al Movistar Arena y ganar. Es una de las que se lo merece.
La venta de humo más grande del año: El enroque de rostros entre Sepu yNeme en Mega (46,7%)
En el Festival de Viña se anunció un enroque de rostros: Neme se iba al noticiero central y Rodrigo Sepúlveda a secundar a Karen Doggenweiler al “Mucho Gusto”. No tenía por donde cuajar pero alguien en Mega creyó que era buena idea.
Estaba todo listo, le habían hecho la despedida a José Antonio, pero un día echaron pie atrás a tan incomprensible decisión. Y junto a ello, sacaron a varios ejecutivos, entre ellos el director Javier Villanueva, al director de prensa, al productor Rodrigo Norambuena y otros miembros de la cúpula del 9.1.
Tuvo que llegar Patricio Hernández para arreglar el entuerto. Hasta ahora Mega ha seguido liderando. Incomprensiblemente, porque CHV ha sido el dominador absoluto del prime, de prensa y de los festivales. Pero por alguna razón sigue en la cima.
