Luis Slimming consolidó su estatus como referente del humor nacional en el Festival de Las Condes 2026. Su presentación generó risas transversales y rompió el audímetro. La rutina alcanzó un peak de 1.057.058 televidentes, la cifra más alta de toda la jornada. Sin embargo, el humorista mantuvo la cautela frente al éxito numérico. Slimming señaló con ironía que “a veces el peak puede ser morboso”, aunque prefiere atribuir el resultado a la calidad de su guion.
El riesgo de “meterse en las patas de los caballos”
Durante la conferencia de prensa, la atención se centró en los segmentos más audaces de su libreto. Específicamente, los periodistas consultaron sobre la comparación entre Augusto Pinochet y Felipe Camiroaga. Slimming abordó el tema con pragmatismo y reveló su metodología de trabajo. “A mí en particular me gusta meterme en la pata de los caballos”, confesó el comediante.
No obstante, aclaró que la improvisación no tiene lugar en estos temas delicados. El humorista explicó que cada chiste polémico pasa por un riguroso proceso de prueba. Él “ecualiza” el material durante meses en distintos escenarios menores. De esta forma, asegura la efectividad del remate antes de presentarlo en televisión abierta.
La fórmula: Risa versus culpa
La filosofía de Slimming ante lo políticamente correcto es clara. Para él, el humor justifica el riesgo solo si la ejecución es impecable. “Si da risa, y la risa es más grande que la culpa, yo creo que la gente no te lo va a enrostrar”, afirmó ante los medios.
Además, destacó su intención de encontrar luz en la oscuridad. Slimming utiliza el humor para procesar tragedias colectivas y personales. Incluso, mencionó cómo esta herramienta le ayuda a lidiar con dolores propios, como la muerte de su madre. “Es rico poder hacer chistes de cosas que uno pensaría que no te puedes reír”, agregó.
Ciclos sociales y recursos narrativos
Por otro lado, el comediante analizó la evolución de la audiencia en Chilevisión. Según Slimming, los procesos sociales son cíclicos. El público no necesariamente “vuelve al humor antiguo”, sino que la sociedad se relaja tras periodos de tensión política. “El humor es un reflejo de la sociedad”, sentenció.
Finalmente, desestimó cualquier animosidad real hacia Rafael Araneda. Aclaró que las menciones al animador son solo un recurso narrativo. Con una mezcla de técnica y carisma, Luis Slimming demostró que su triunfo en Las Condes no fue casualidad. Su éxito radica en medir milimétricamente la tensión entre lo correcto y lo gracioso.
