El inicio del fin de semana de los Premios Grammy 2026 en Los Ángeles ha quedado marcado por una fuerte carga política. Durante la gala MusiCares Person of the Year, celebrada el viernes 30 de enero, Becky G captó la atención de la prensa internacional no solo por su propuesta estética, sino por un mensaje directo contra el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE, por sus siglas en inglés). La artista exhibió una manicura personalizada que formaba la frase “F*** ICE”, un gesto que se viralizó de inmediato en plataformas digitales.
Esta manifestación se produce en un contexto de alta tensión social en Estados Unidos. Bajo la actual administración, la agencia migratoria ha intensificado recientemente sus operativos, lo que ha derivado en incidentes críticos como las muertes de Renee Good y Alex Pretti en Minneapolis.
Estos hechos han reavivado las críticas de organizaciones civiles y figuras del entretenimiento, quienes denuncian tácticas desproporcionadas y una falta de rendición de cuentas en las redadas masivas que afectan a la comunidad latina.
La identidad “200 percenter” como bandera
Becky G, quien ha reivindicado históricamente su identidad como “200 percenter” (cien por ciento mexicana y cien por ciento estadounidense), ha sido una voz recurrente en la defensa de los derechos de los migrantes.
“No sé callarme cuando algo me duele”, declaró la intérprete en sus redes sociales tras el evento, enfatizando que su orgullo por la cultura latina es incompatible con el clima de incertidumbre sembrado por las actuales políticas de deportación.
El activismo artístico en la temporada de premios
La protesta de la cantante no es un caso aislado dentro de la comunidad artística este año. Figuras como Billie Eilish, Olivia Rodrigo y el grupo Foo Fighters también han expresado su descontento, criticando incluso el uso no autorizado de sus composiciones en propaganda oficial relacionada con el control fronterizo. Mientras tanto, la Casa Blanca ha defendido la labor del ICE, argumentando que sus acciones están dirigidas contra criminales peligrosos, una postura que contrasta con las denuncias de activistas sobre la separación de familias.
Con seis nominaciones y un rol como presentadora en la ceremonia principal del 1 de febrero, Becky G reafirma su compromiso de utilizar los espacios de alta visibilidad para visibilizar las crisis que afectan a los hispanos en Estados Unidos. Su acción en MusiCares establece el tono de una edición de los Grammy donde el activismo parece recuperar un lugar central frente al espectáculo tradicional, marcando un precedente sobre el rol de las celebridades en el debate migratorio contemporáneo.
