Una jornada que debía estar marcada por la estrategia y la resistencia física terminó convirtiéndose en la pesadilla más cruda vivida hasta ahora en El Internado. Durante la emisión del capítulo de este miércoles, los televidentes fueron testigos de un accidente de alto impacto que dejó a Paloma Fiuza, conocida popularmente como “Pops”, fuera de competencia y trasladada de urgencia a un centro asistencial.
El incidente ocurrió en medio de una exigente prueba de equipos que consistía en trasladar zapallos hacia una plataforma elevada para liberar un carro de supermercado gigante. Mientras el equipo rojo intentaba desesperadamente recuperar terreno frente al verde, la ansiedad jugó una mala pasada en la estructura metálica.
Una trampa mortal en las alturas
Fiuza, quien lideraba la acción para su equipo, pisó accidentalmente una “compuerta falsa” ubicada en la parte superior de la escenografía. La caída fue inmediata: la bailarina se precipitó varios metros hacia el interior del carro de metal. Para agravar la situación, el zapallo que cargaba cayó sobre ella segundos después, aumentando el impacto del golpe.
El silencio en el set se rompió únicamente por los alaridos de la brasileña, quien consciente de la gravedad de la situación, alertó a todos sobre su estado. “¡Se rompió mi brazo! Necesito una pastilla para el dolor”, gritó desesperada, mientras las cámaras captaban la evidente dislocación de su codo.
La reacción de sus compañeros
La escena desató el pánico inmediato entre los demás participantes. Etienne Bobenrieth, visiblemente afectado, rompió en llanto al ver el estado de su compañera y solicitó acompañarla, petición que fue denegada por protocolos de seguridad. “Creo que nunca había estado tan preocupado en El Internado”, confesó posteriormente el actor.
Por su parte, Luis Mateucci, compañero de equipo de Fiuza, asumió parte de la responsabilidad con una dura autocrítica sobre la dinámica de la prueba: “Hizo lo que no debería haber hecho, me sentí con culpa, porque sé que si estuviera al lado mío eso no pasaría”.
Blu Dumay, quien observó la escena desde la competencia, describió el momento con crudeza en el confesionario: “Fue horrible, impactante, no supe cómo ayudarla”.
Protocolo de emergencia y continuidad
El equipo médico intervino en cuestión de segundos, inmovilizando la extremidad de la participante antes de retirarla en camilla hacia una ambulancia que esperaba en el exterior del recinto. Tras la evacuación, y pese al shock emocional del grupo, la producción decidió continuar con la competencia, siendo Agustina quien tomó el lugar de la brasileña para finalizar la prueba.
Este accidente pone nuevamente en tela de juicio los estándares de seguridad en las pruebas de realidad extrema, donde la fatiga y el diseño de las estructuras pueden detonar situaciones de riesgo vital para los concursantes.
