Durante la emisión de este jueves 18 de diciembre, José Antonio Neme volvió a defender el rol que han asumido los matinales en los últimos cuatro años, especialmente frente a las críticas que surgieron tras el triunfo presidencial de José Antonio Kast. Según el animador, existe la percepción de que, con el cambio de gobierno, los programas dejarán de cubrir hechos delictuales, como el reciente asesinato de un adulto mayor en El Bosque.
Neme afirmó que los cuestionamientos hacia los matinales han sido constantes y que muchos han “torpedeado el trabajo” realizado por estos espacios. Señaló que algunos han “trapeado el piso” con la labor del equipo, insinuando que ahora, con un nuevo gobierno, los programas se dedicarían a contenidos más livianos, como recetas o temas navideños.
Sin embargo, el animador insistió en que la pauta no cambiará. “Este equipo va a transmitir lo que haya que transmitir en mérito del interés público, independiente si el señor de La Moneda es rubio o moreno o castaño o tiene canas”, expresó durante su intervención. Con ello, reafirmó que la línea editorial seguirá centrada en la delincuencia, tal como ha ocurrido en los últimos años.
En otro momento, Neme declaró: “Independiente del gobierno, del ministro de Seguridad que esté de turno, o si el presidente electo anda no sé dónde, este programa va a seguir informando lo que al público le interesa saber y debe saber. Y al que le molesta aquello tiene varias otras alternativas”. No obstante, la afirmación omite que, a esa misma hora, los demás matinales ofrecen exactamente los mismos contenidos policiales, por lo que las alternativas reales para quienes rechazan este enfoque se reducen a plataformas como YouTube o servicios de streaming.
La intervención de Neme se suma a una serie de episodios en los que ha respondido con dureza a quienes cuestionan el rol de los matinales. Durante los últimos cuatro años, estos programas han construido una pauta centrada casi exclusivamente en la delincuencia, dejando fuera otras temáticas de interés público. Diversos analistas han advertido que esta cobertura permanente podría haber contribuido a una sensación de inseguridad generalizada, amplificando una psicosis colectiva en torno al delito.
El animador cerró su reflexión asegurando que la elección de un nuevo presidente “no va a cambiar la pauta bajo ningún punto de vista” y que, aunque otros programas puedan estar “haciendo Pan de Pascua”, su espacio seguirá priorizando la misma línea editorial.
