Sabrina Salerno volvió al centro de la conversación televisiva italiana con una intensa entrevista en “Belve”, el talk show de Francesca Fagnani en Rai 2. Allí dejó de lado la fachada de ícono pop de los años 80 para mostrar las grietas más profundas de su historia personal.

Uno de los momentos más comentados fue cuando recordó su infancia sin la presencia de sus padres, marcada por el sentimiento constante de ser diferente a los demás niños. Sabrina relató que creció principalmente al cuidado de familiares mayores y que no conoció a su padre hasta los 12 años.

La artista explicó que, pese a ese encuentro tardío, el hombre se negó a reconocerla legalmente como hija. Con el tiempo, tras declaraciones que ella vivió como humillantes, decidió pedir un test de ADN para que la verdad quedara establecida. El examen confirmó el vínculo, pero él le pidió que nunca revelara públicamente su identidad, al tratarse de una figura influyente en el mundo de las finanzas.

Sabrina admitió que esa herida sigue abierta y que aún le cuesta hablar de esos años, algo que se percibió claramente en las lágrimas que derramó en el estudio de Rai 2. Aun así, dijo haber elegido proteger la memoria de su padre, fallecido en 2019, respetando la promesa de no exponer su apellido.

​Entre Berlusconi y un amor oculto: Los rumores que Sabrina Salerno aclaró

En la charla también hubo espacio para el eterno rumor sobre un supuesto romance con Silvio Berlusconi, que la acompañó durante décadas de carrera. La cantante fue tajante: aseguró que nunca fue su amante y que el vínculo entre ambos se limitó al ámbito profesional.

Salerno recordó que el entonces magnate televisivo apostó por ella y la impuso en programas como “Premiatissima”, algo que definió como clave para su despegue mediático. Al mismo tiempo, subrayó que esa protección generó un halo de misterio que alimentó especulaciones que, según sus palabras, no se correspondían con la realidad.

Otro pasaje que llamó la atención fue la confesión de un antiguo amor secreto por un cantante italiano muy popular, capaz de llenar estadios. Aunque la presentadora intentó arrancarle un nombre, incluso sugiriendo a Claudio Baglioni, Sabrina prefirió mantener en reserva la identidad de ese hombre que marcó su juventud.

Hoy, la artista vive una larga relación con el empresario textil Enrico Monti, con quien se casó y tuvo a su hijo Luca Maria, y mira hacia atrás con una mezcla de dolor y orgullo. En “Belve” dejó claro que su resiliencia se forjó tanto en los éxitos discográficos como en las batallas íntimas que nunca habían salido del todo a la luz.

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