La comunicadora y animadora chilena Isidora “Tita” Ureta sorprendió a sus seguidores al anunciar que está esperando a su primer hijo junto a su esposo, el skater Spiro Razis. La noticia fue compartida a través de sus redes sociales, donde mostró imágenes con su vientre de tres meses y expresó la emoción de iniciar “el viaje más lindo y desafiante”.
Ureta, de 33 años, aseguró que la maternidad no será un obstáculo para continuar con sus proyectos profesionales. “Quiero que el día de mañana mi futuro hijo o hija se sienta orgulloso de que su mamá siguió trabajando, que fue guerrera, que siguió sus sueños”, comentó en entrevista, reafirmando su compromiso con la libertad y la independencia personal.
La animadora de Mega también reveló que el proceso no fue sencillo. Reconoció que tuvo miedo de no poder quedar embarazada y que incluso enfrentó problemas de salud como pólipos, además de la preocupación por antecedentes familiares. “No veo la maternidad como algo obvio”, señaló, destacando las dificultades que muchas mujeres enfrentan para convertirse en madres.
Por su parte, Spiro Razis, de 49 años, manifestó su entusiasmo por la llegada de su primer hijo. “Él quería ser papá hace rato. Está feliz, es el más emocionado de todos”, relató Ureta, subrayando el apoyo y la alegría compartida en pareja. La relación entre ambos se ha consolidado a lo largo de más de una década, tras casarse en 2022.
Tita Ureta, la más querida hasta en la “dulce espera”
El anuncio generó una ola de reacciones positivas en redes sociales, con mensajes de felicitaciones de amigos, colegas y seguidores. Rostros como María José Quintanilla, Kika Silva y Tonka Tomicic se sumaron a las muestras de cariño, reflejando el impacto de la noticia en el mundo del espectáculo chileno.
Con este paso, Tita Ureta inicia una nueva etapa en su vida personal y profesional, marcada por la maternidad y el desafío de equilibrar sus sueños con la crianza. Su mensaje inspira a muchas mujeres que buscan compatibilizar la vida familiar con sus proyectos, reafirmando que la maternidad puede vivirse con libertad y plenitud.
