La noche del lunes, Fiebre de Baile vivió un momento histórico con el enfrentamiento entre Cony Capelli y Princesa Alba. Ambas artistas se midieron en un duelo al ritmo de Dua Lipa, desplegando una mezcla de técnica impecable y sensualidad que cautivó al público y al jurado.
El formato de “batalla de gallos” permitió que las concursantes mostraran su versatilidad y fuerza escénica. Con piruetas, lifts y movimientos sincronizados, demostraron que la danza puede ser tanto un espectáculo de precisión como una expresión de carisma y magnetismo.
La intensidad del duelo fue tal que el jurado se vio obligado a pedir tiempo extra para deliberar. Entre aplausos y vítores del público, se tomó una decisión inédita: ambas participantes fueron declaradas ganadoras, asegurando inmunidad y avanzando directamente en la competencia.
La sensualidad de Princesa Alba se combinó con la energía arrolladora de Cony Capelli, creando un contraste que encendió la pista. Su talento no solo se reflejó en la técnica, sino también en la capacidad de transmitir emociones y conectar con la audiencia.
El reconocimiento fue celebrado con un abrazo cargado de emoción. Princesa Alba destacó que “hicimos historia”, mientras Cony Capelli resumió la intensidad del momento con la frase: “No fue un baile en pareja, fue un baile de a cuatro”, reforzando la complicidad y fuerza compartida.
Este episodio marca un hito en la nueva era de Fiebre de Baile, consolidando a ambas como referentes de talento y sensualidad en la televisión chilena. Su presentación no solo quedará en la memoria del público, sino que también eleva el estándar de la competencia.
