“Fiebre de Baile” continúa consolidándose como el gran favorito del bloque prime de la televisión chilena. En su séptima semana al aire, el estelar de Chilevisión logró superar nuevamente a sus competidores, alcanzando un promedio de 527 mil espectadores y un alcance de más de 2,9 millones de personas.
El espacio conducido por Diana Bolocco ha sabido combinar talento, música y emoción en vivo, lo que le ha permitido mantenerse en lo más alto del rating. Mega, Canal 13 y TVN quedaron atrás en cifras, confirmando la preferencia del público por este formato.
Raimundo Cerda, un eliminado que se fue con alegatos
Sin embargo, el éxito no ha estado exento de polémicas. La sexta eliminación generó controversia cuando Raimundo Cerda, ex participante de “Gran Hermano”, fue despedido del programa tras la decisión del jurado.
Cerda calificó la situación como injusta, acusando que Cata Days recibió una ventaja al postergar su presentación por problemas de salud, lo que le habría dado más tiempo para preparar su coreografía.
El reclamo fue respaldado por Faloon Larraguibel, quien coincidió en que la medida otorgaba un beneficio adicional. A pesar de la crítica, Cerda destacó su aprendizaje en el programa y valoró la experiencia vivida.
Niegan favoritismo hacia Cony Capelli
A la polémica se sumaron comentarios sobre un supuesto favoritismo hacia Cony Capelli. La bailarina fue señalada por Faloon como posible beneficiada por parte del jurado, debido a una clase recibida años atrás. Capelli respondió con firmeza, aclarando que confía en sus habilidades y que no necesita favoritismos para destacar. Incluso reconoció que otra participante merecía la inmunidad en un capítulo anterior.
Con estas tensiones, “Fiebre de Baile” se prepara para nuevos desafíos. La próxima semana se vivirá la “Pelea de Gallos”, donde las parejas competirán con la misma canción, y el esperado “aquadance” se acerca cada vez más.
El programa sigue siendo un fenómeno televisivo, capaz de atraer a millones de espectadores y generar conversación tanto por su éxito como por las controversias que acompañan cada gala.
