Camila Andrade, ex Miss Chile y actual participante de Fiebre de Baile, sorprendió al público al revelar que fue diagnosticada con fibromialgia hace siete meses. La modelo compartió su experiencia tanto en Podemos Hablar el pasado viernes como en el programa de danza anoche, mostrando la complejidad de convivir con esta condición.
En conversación con Diana Bolocco, Andrade explicó que la noticia fue un golpe inesperado, ya que siempre se consideró una mujer sana y activa. Sin embargo, los dolores musculares y articulares que arrastraba desde hace años se intensificaron, hasta que finalmente recibió el diagnóstico. “Yo todos los días de mi vida siento dolor”, confesó, describiendo la fibromialgia como un dolor extraño que afecta al sistema nervioso y se proyecta en distintas partes del cuerpo.
La modelo detalló que sus crisis suelen aparecer en momentos de estrés emocional o tras jornadas intensas. “A veces hasta la sábana me puede doler mucho”, relató, subrayando lo difícil que resulta llevar una rutina normal. Para enfrentar la enfermedad, sigue un tratamiento médico que incluye psicoterapia, ejercicio moderado y hábitos de vida más tranquilos.
Camila Andrade da su valiente testimonio en “Fiebre de baile”
En Fiebre de Baile, Andrade se mostró visiblemente emocionada al hablar de su diagnóstico. Reconoció que la enfermedad le impone limitaciones, pero aseguró que no es un impedimento para seguir adelante. “Por eso hay algunas cositas que me cuestan un poquito más, pues tengo dolores en las articulaciones. No es una excusa para nada”, afirmó, orgullosa de su desempeño en el escenario.
Su participación en el programa se ha transformado en una forma de superación personal. Andrade destacó que quiere demostrar que las personas con fibromialgia también pueden alcanzar sus metas. “Es una bonita manera de demostrarle a las personas que también tienen fibromialgia como yo, que podemos hacer lo que nos proponemos”, señaló.
El testimonio de Camila Andrade visibiliza una enfermedad que afecta a miles de personas y que, aunque no tiene cura, puede ser manejada con tratamientos adecuados. Su valentía al compartir su experiencia en televisión abre un espacio de conversación sobre la importancia de reconocer y empatizar con quienes enfrentan este tipo de diagnósticos.
