El mundo de la música italiana despide con profundo pesar al Maestro Peppe Vessicchio, fallecido en Roma a los 69 años a causa de una polmonitis intersticial fulminante. Reconocido por su sensibilidad artística y su presencia constante en el Festival de Sanremo, Vessicchio deja una huella imborrable en la cultura popular.
La ceremonia fúnebre se realizó en la iglesia de los Santi Angeli Custodi, en el barrio romano donde vivía. Fue un acto íntimo, sin presencia de medios ni público, tal como pidió su familia: su esposa Enrica Mormile, su hija Alessia, su nieta Teresa y sus bisnietas Alice y Caterina.
Durante décadas, Vessicchio fue sinónimo de excelencia musical. Dirigió en Sanremo en múltiples ediciones, ganando en cuatro ocasiones con artistas como Avion Travel, Alexia, Valerio Scanu y Roberto Vecchioni. Su estilo combinaba rigor técnico con una calidez humana que lo convirtió en figura entrañable para el público.
Además de su rol en el festival, colaboró con grandes nombres como Gino Paoli, Zucchero, Ornella Vanoni y Ron. Fue parte del proyecto “Rockin’1000” y trabajó como docente en el talent show “Amici” de Maria De Filippi.
La noticia de su partida generó una ola de mensajes de afecto. Desde figuras como Fiorella Mannoia, Lorella Cuccarini y Rudy Zerbi, hasta políticos como Giorgia Meloni y Matteo Salvini, todos coincidieron en destacar su talento y humanidad. “Dirige l’orchestra il maestro Vessicchio” no era solo una frase: era símbolo de hogar y tradición.
Su barba característica, su sonrisa serena y su mirada gentil lo convirtieron en un ícono transgeneracional. Vessicchio no solo dirigía música: dirigía emociones, memorias y encuentros. Su legado seguirá resonando en cada nota que evoque el alma de Italia.
