Jessica Simpson, ícono pop de los 2000, está viviendo una etapa de transformación personal y profesional. En recientes entrevistas, la artista de 45 años compartió anécdotas sobre su estilo Y2K, su maternidad y su renovada libertad creativa.
Durante una aparición en el programa Today, Simpson confesó que en sus años de mayor fama solía “dibujarse abdominales” con lápiz de maquillaje para lograr el efecto de un six-pack. “No tenía ninguno”, admitió entre risas. También recordó tres looks icónicos: el conjunto del video “Irresistible”, los jeans cortados y deshilachados que dejaban ver su abdomen, y el traje blanco de Armani que usó en los MTV Video Music Awards de 2003, sin sostén, a los 22 años.
En otra entrevista con Jennifer Hudson, Simpson reflexionó sobre el vínculo emocional con su hija mayor, Maxwell. Al hablar de su libro Open Book, reveló que redescubrir a su “yo” adolescente le hizo pensar que sería “mejor amiga” de su hija si tuvieran la misma edad. “Me dio escalofríos”, confesó.
La cantante también habló sobre su regreso a la música con los EP Nashville Canyon Pt. 1 y Pt. 2, y cómo este proceso la ayudó a encontrar claridad emocional tras su separación de Eric Johnson en 2024. “Nada puede derribarnos si sabemos quiénes somos y cuál es nuestro propósito”, afirmó.
Aunque sus hijos aún no la han visto en el escenario, Simpson espera que eso cambie pronto. Tiene un show programado en Las Vegas el 8 de noviembre y desea que Maxwell, Ace y Birdie puedan asistir. “Están muy orgullosos de mí”, dijo.
Jessica Simpson no solo revive su legado musical y estilístico, sino que también se muestra como una madre empática y una mujer en pleno renacer personal. Su historia inspira a quienes buscan autenticidad y conexión familiar en medio del cambio.
