La Generalitat Valenciana ha anunciado que revisará el acuerdo económico con RTVE para el Benidorm Fest 2026, luego de que la corporación pública decidiera no participar en Eurovisión si Israel mantiene su presencia en el concurso. El convenio, que contempla una aportación de 1,5 millones de euros por parte de la Conselleria de Turismo, aún no ha sido formalizado, y la nueva postura de RTVE ha introducido un elemento de incertidumbre sobre el futuro del certamen.
Desde el ejecutivo autonómico se subraya que el valor del Benidorm Fest reside en su proyección internacional, especialmente por su papel como plataforma para seleccionar al representante español en Eurovisión. Si ese vínculo se rompe, la Generalitat no descarta modificar las condiciones del patrocinio. Una reunión entre ambas partes está prevista para las próximas semanas.
La decisión de RTVE se enmarca en un contexto geopolítico complejo, marcado por las denuncias internacionales contra Israel por violaciones de Derechos Humanos en Gaza. En paralelo, el gobierno de Carlos Mazón ha adoptado posturas favorables al Estado israelí, como la eliminación de ayudas a la agencia humanitaria UNRWA, en cumplimiento de acuerdos con Vox en Les Corts.
A pesar de las tensiones previas entre RTVE y la Generalitat —incluyendo una denuncia judicial por el uso de imágenes del Cecopi grabadas por À Punt— el Ayuntamiento de Benidorm ha confirmado que continúa trabajando en la edición de 2026 con normalidad.
El desenlace dependerá de si RTVE mantiene su decisión y de cómo se redefine el papel del Benidorm Fest en ausencia de Eurovisión. Para la Generalitat, el certamen debe conservar su proyección exterior para justificar la inversión pública.
