La televisión italiana ha dado señales de revitalización en su temporada 2025. Según cifras de la prensa especializada, tanto Rai1 como Canale 5, las principales cadenas del país, consiguieron un repunte en el horario estelar conocido como access prime time, que va entre los noticieros centrales y los programas principales de la noche.
Gracias a la transmisión de los espacios “Affari Tuoi” y “La Ruota della Fortuna”, cerca de 100 mil italianos más se han sumado a la audiencia televisiva en el horario de la cena, consolidando el rol de la TV generalista. Solo en septiembre, la versión conducida por Gerry Scotti de “La Ruota della Fortuna” alcanzó un promedio de 4,3 millones de espectadores, con un share cercano al 24%, un resultado considerado sobresaliente.
La clave, señalan analistas, está en la “ritualidad” de estos programas, que logran fidelizar a un público transversal al apostar por la entretención familiar y la tradición, incluso durante los meses de verano.
El contraste chileno: polémicas y pérdida de prestigio
La realidad en Chile es muy distinta. En los últimos años, la televisión local ha visto cómo su audiencia se erosiona y cómo importantes avisadores se alejan, cansados de la falta de prestigio que rodea a ciertos espacios marcados por la farándula y la polémica.
A diferencia de Italia, donde la televisión conserva un rol central gracias a la música, el espectáculo y los programas familiares, en Chile la pantalla abierta no ha logrado consolidar contenidos que conecten de manera transversal con las audiencias. La escasez de producciones musicales de alto nivel, sumada a la ausencia de apuestas familiares fuertes en horario estelar, ha profundizado la distancia con los televidentes.
Mientras la TV italiana refuerza su rol como espacio de encuentro y hábito social, la chilena sigue enfrentando el desafío de reinventarse en un escenario donde las plataformas digitales y el desgaste de los formatos actuales continúan debilitando su influencia.
