Un nuevo programa de baile se acerca a la pantalla de Chilevisión y, aunque en apariencia se trate de una competencia de talentos, lo cierto es que el proyecto está enfocado más en el espectáculo que en el arte.
Lejos de buscar bailarines destacados o rostros con formación artística, la producción ha optado por convocar a figuras polémicas y controversiales de la farándula local, como Sergio Rojas y Naya Fácil.
El espacio, que tendría como conductora a Diana Bolocco, llegaría a reemplazar a “Top Chef VIP” en la franja nocturna. Y aunque su nombre aún no está definido, se presume que se llamaría “Fiebre de baile”, rescatando la marca de uno de los antiguos éxitos del canal.
Sin embargo, más allá del nombre, la apuesta deja en evidencia el verdadero foco del programa: la farándula “dura y pura”, como adelantó el periodista Hugo Valencia.
Entre escándalos y poca danza: los nombres que se barajan
Según reveló Valencia en el podcast Todo se sabe, el programa “quiere que vuelen las plumas, las lentejuelas, los brillos”, pero también que haya pelea y conflicto. Por eso, uno de los primeros convocados sería Sergio Rojas, panelista de Zona Latina conocido por sus comentarios provocadores y estilo confrontacional.
“Él sabe de show”, dijo Valencia, subrayando que la polémica estaría asegurada con su presencia. El propio Rojas no desmintió la información e, incluso, dejó entrever que la invitación es real, lanzando un paso de baile durante una transmisión de su espacio Que te lo digo en bruto.
Otra figura considerada para este estelar es Naya Fácil, influencer con amplia presencia en redes sociales pero también con un historial de comportamientos cuestionables y actos polémicos que han generado controversia. Ella misma confirmó que fue contactada por la producción: “Me llamaron de Chilevisión para ir a ‘Fiebre de baile’ (…) pero no sé, me da miedo lesionarme”, comentó, aunque sin descartar su participación.
¿Apostar por el conflicto o por el talento?
Con esta nueva apuesta, Chilevisión pareciera repetir una fórmula que prioriza el escándalo por sobre el talento. Si bien el formato de baile podría tener un componente artístico y competitivo interesante, la elección de rostros no especializados y de dudoso aporte cultural parece más enfocada en generar rating a través del conflicto y la viralización, que en ofrecer un espacio donde brille el arte y la destreza en la danza.
La inclusión de Naya Fácil, cuyo contenido en redes ha sido ampliamente cuestionado por promover comportamientos irresponsables y controversiales, reabre el debate sobre los límites de lo que se premia en televisión abierta. ¿Debe un canal premiar la exposición mediática sin considerar el mensaje o la trayectoria?
Esta decisión editorial, sin duda, reavivará la discusión sobre la responsabilidad de los medios en la formación de audiencias y el tipo de figuras públicas que se posicionan como referentes.
