“O dependencia colonial o independencia nacional”. Esta frase la repite con fuerza el grupo Los Jaivas, mientras Gato Alquinta grita los nombres de programas de la televisión chilena de los años 70. La tonada, parte de la banda sonora de Palomita Blanca de Raúl Ruiz, podría aplicarse perfectamente al momento que vive hoy la TV chilena, donde impera una máxima tenebrosa: “La necesidad tiene cara de hereje”.

¿Y cuál es esa necesidad? Simple: tener números azules. Aunque eso implique ignorar cualquier mínimo de ética respecto a los rostros que se invitan, los contenidos que se emiten o los comerciales que se aceptan.

¿Y quién tiene hoy “la cara de hereje”? Alguien de piel naranja que debería estar en la cárcel y no en la Casa Blanca. Nos referimos a Donald Trump, el primer presidente de Estados Unidos condenado por delitos criminales.

Recientemente, su Secretaría de Estado, bajo el mando de Kristi Noem, ha comenzado a emitir en diversos países un comercial publicitario con una estética más cercana a la Franja del Sí de 1988 que a una pieza institucional.

En un montaje de baja calidad —con fondo chroma que recuerda a un scam de criptomonedas—, Noem lanza discursos contra los inmigrantes, declarando que si van a delinquir, no deben ingresar a Estados Unidos. Una narrativa peligrosa y estigmatizante.

Este mismo spot ya fue emitido en México, donde la presidenta Claudia Sheinbaum impulsó una reforma constitucional para prohibir este tipo de propaganda extranjera. También ha aparecido como anuncio pagado en YouTube (para quienes no tienen Premium) y en Argentina. Y ahora, en Chile, Mega y algunas radios importantes lo están transmitiendo.

Sumado a esto, la reciente presencia de Russia Today en Telecanal demuestra cómo, por conseguir rating o financiamiento, la televisión chilena acepta acuerdos con regímenes ampliamente cuestionados, como el Kremlin o la administración de Trump. Hoy es este comercial. Mañana podrían ser los infames anuncios de Swiss Trading Company, GenomaLab o incluso Temu, con su penosa inteligencia artificial doblando voces.

Desde TVenserio, este tipo de contenidos nos levanta legítimas sospechas. En especial considerando el contexto político actual en EE.UU., donde este tipo de acciones podría incluso estar comprando el silencio editorial de canales como Mega, evitando que hablen, por ejemplo, de la vinculación de Trump con el caso Jeffrey Epstein.

En otras palabras, y poniéndolo en un símil nacional: que Trump sea presidente hoy, equivale a que Jovino Novoa hubiera llegado a La Moneda tras el Caso Spiniak.

Y por desgracia, con lo permisivo que ha sido el CNTV —validando reportajes sesgados como el de Gonzalo Winter, que fue desmentido por los propios involucrados—, no esperamos que hagan algo contundente. Para ellos, este comercial parece ser solo uno más, como si fuera un aviso de cervezas.

Mientras tanto, en otro rincón del mismo país, Kamala Harris aparece ovacionada en el Late Show de Stephen Colbert, donde anuncia sus memorias de campaña. Representa a una parte de Estados Unidos que sí cree en la democracia, en la ética y en el respeto.

Y es que hoy, que ella llegue a la Oficina Oval, no es solo un deseo estadounidense, sino una necesidad para el mundo entero.

Compartir.
Exit mobile version