Como pasa al menos desde los años noventas, cuando las luces del Festival de Viña se apagan, casi nadie se acuerda del ganador de las competencias. Nadie, salvo nosotros, que tratamos de darle el valor que nunca debió perder, y también como difusores de la música, un bien escaso dentro de nuestra industria televisiva. Sin embargo, en el de Sanremo es diferente.

Cuando el Teatro Ariston apagó su fastuosa escenografía hasta el año siguiente, los competidores de su certamen siguieron promocionando sus carreras, incluso con fenómenos inusitados: Canciones que habían figurado en últimas posiciones, fueron los grandes hits de las radios y cadenas musicales de dicha nación. Lo que allá comúnmente se llama “Tormentone”.

Es el caso de Gaia Gozzi, exparticipante del talent show “Amici” (Canale 5) que ha concursado en dos festivales, y que fuera -inmerecidamente para nosotros- una de las colistas. Pero el público le dió más valor al tema que presentó, que fue “Chiamo io, chiami tu”. De hecho, apareció hace algunas semanas en “Che tempo que fa”, uno de los estelares de conversación más importantes de la TV peninsular.

Lo mismo ocurre con “Dimenticarse alle 7” de Elodie, que alcanzó lugares importantes, pero que el juicio del respetable público fue positivo. Hace exactos siete días, una de las artistas más brillantes del pop itálico participó en “Domenica In”, el ómnibus más popular de la Rai, donde también habló de su hoja de ruta tras la experiencia en la liguria.

Mismo caso ocurrió con Giorgia. La pifiadera que pasó en el escenario del Ariston cuando se dió a conocer que no alcanzó podio con “La cura per me”, fue quizás igual de ensordecedora que la que tuvo George Harris en el pasado Festival (y ojo, que Sanremo también sabe de silbatinas, incluso con partituras que vuelan de parte de la orquesta), pero de todas maneras se ganó el Premio TIM, siendo ovacionada de pie.

Una valoración del público que se repitió semanas después, cuando apareció en “Che tempo che fa” y también fue aclamada por la teleplatea del show dominical, que actualmente se transmite en Nove. Por supuesto que su lugar fue objeto de críticas, incluso de la ya citada Elodie. Y en la misma Rai.

Demás está decir que en “CTCF” también han tenido vitrina otros éxitos sanremenses como Coma_Cose (“Cuoricini”), Rose Vilain (“Fuorilegge”) y Lucio Corsi (“Volevo essere un duro”), quien representará a Italia en Eurovisión tras la negativa del ganador, Olly. Y esta jornada hará lo propio Francesco Gabbani (“Viva la vita”).

Y es que como se ha dicho en innumerables ocasiones, la Rai (tanto como Mediaset y los residuales) tienen en primer lugar a su rica historia musical, que ha pasado por grandes exponentes. Debe ser porque la industria televisiva apoya a dicha industria y no la sabotea, como también que el polemismo si bien tiene su espacio, es fuertemente criticado por medios especializados, y no endulzados como se ve acá.

Porque cuando se apagan las luces de Sanremo, la vida continúa. La música también. Y así debe entenderse en este lado del mundo, si se quiere conseguir que las zozobras sean las mínimas posibles. Pero es difícil en una industria en crisis que no sabe identificar a sus demonios.

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