El Festival de Viña 2025 se prepara para una edición que busca equilibrio entre la rentabilidad, la innovación y el entretenimiento. En una reciente entrevista con “Culto” de La Tercera, Daniel Merino y Rodrigo Norambuena, directores del evento, revelaron cómo han logrado consolidar un modelo de negocio exitoso y sostenible.
Un modelo financiero que garantiza rentabilidad
Rodrigo Norambuena explicó que el control de costos ha sido clave para hacer del Festival un negocio viable. “Es muy fácil que se te vaya de las manos el presupuesto en Viña”, señaló, haciendo hincapié en la importancia de limitar gastos en hotelería, producción y escenografía.
Uno de los puntos clave ha sido la venta de derechos de transmisión, algo que antes no generaba ingresos significativos. “Vendimos los derechos internacionales a Disney, los derechos de radio internacional y local, lo que antes no se monetizaba”, destacó. Además, tomaron la decisión de no regalar entradas, asegurando que incluso los ejecutivos de Mega y los mismos organizadores debieron comprar sus boletos.
La alianza con Mega: Decisiones más ágiles y eficientes
Daniel Merino destacó que trabajar con un solo canal, Mega, ha simplificado los procesos. “Antes las decisiones se tomaban entre tres o cuatro actores, incluyendo la municipalidad. Hoy en día, con Mega, el proceso es mucho más rápido y eficaz”.
La estrategia de ventas también ha dado resultados positivos. “Este año se han vendido más auspicios y tickets que nunca antes”, afirmó Merino, proyectando más de 6 millones de dólares en entradas, superando los 5 millones del año pasado.
Grandes estrellas: ¿Por qué no está Adele en Viña?
Cada año, los fanáticos esperan a artistas de renombre mundial, como Adele. Sin embargo, Merino y Norambuena explicaron que su sola presentación costaría lo mismo que los 16 artistas del Festival. “Nos encantaría traerla, pero su caché de 4 a 5 millones de dólares haría inviable el evento”, comentó Norambuena. “Sólo Adele cuesta lo que cuestan los 16 artistas que vienen, incluyendo los humoristas.”
Los animadores: Doggenweiler fija, Araneda en evaluación
En cuanto a la conducción, Karen Doggenweiler es la apuesta segura para los próximos cuatro años. “Nos entrega tranquilidad y lo tiene muy merecido. Queremos que ella siga con ese rol en los próximos cuatro años. Para nosotros, es la animadora de ese período”, afirmó Norambuena. Con Rafael Araneda, la situación es distinta debido a su residencia en EE.UU. y su vínculo limitado con Mega, aunque se espera que continúe en futuras ediciones.
Comediantes: Renovación en el humor
La parrilla humorística de este año está dominada por una nueva generación, con nombres como Edo Caroe, Chiqui Aguayo y Juan Pablo López. “Dino Gordillo y Álvaro Salas han estado recientemente. Queremos dar espacio a nuevos talentos”, explicó Merino, sin cerrar la puerta a su regreso en el futuro.
Además, señaló que algunos artistas optan por no participar debido a la exigencia de ensayos extensos y la gran exposición mediática. “Muchos prefieren ser recordados por su última presentación en Viña antes que arriesgarse a las críticas”, dijo, mencionando casos como Chayanne, quien ha sido objeto de duros comentarios en el pasado.
La polémica de Dani Ride e Infernodaga
La elección de la canción de Dani Ride para representar a Chile en la competencia internacional ha generado críticas de sectores conservadores, que la han tildado de “blasfemia”. Sin embargo, Norambuena y Merino dejaron claro que la selección fue hecha por un comité independiente. “El Festival debe tener espacio para todas las expresiones artísticas”, afirmaron, invitando al público a ver la presentación en el escenario antes de juzgar.
