Ciberbullying. Acoso. Amenazas de muerte. Discriminación. Estos son los ingredientes que hacen a la farándula chilena lo cuestionada que ha sido en el último tiempo. Claro, hace diez años era un entretenimiento más, era parte del folclor acosar y dañar la salud mental de las personas, y más si eran enemigas declaradas. Pero los tiempos cambian, ahora estamos grandes y vemos con madurez a quienes sirven y quienes no.
Programas como “Zona de estrellas” en el cable, “Que te lo digo” y “Boombastic Prime” en Instagram, y “Sígueme y te sigo” en TV+ antes de su reformulación, han hecho del hostigamiento selectivo una forma de hacer periodismo, que muchos aún legitiman. Claro, somos un país cahuinero. Nadie lo puede negar, está en nuestro ADN. ¿Pero a qué costo?
Siempre se supo que el género del cual Pamela Jiles dijo en su minuto que “democratizaba y traía aire fresco en la pantalla” era hostigante con quien no se discipline con ellos. Sin embargo, por lo general, sus enemigas declaradas siempre eran mujeres. Así lo hicieron en su época de mayor poderío con Nicole Moreno, María José López, Valentina Roth y otras que hoy están distantes de dicho mundo. Es que tuvieron que darse cuenta que ese estilo de vida en algunos casos les pasó la cuenta. Ellas cambiaron, pero hay otros que no cambian más.
Daniela Aránguiz, Cecilia Gutierrez y el hostigamiento hacia Maite Orsini
Fue una vez terminado el Festival de Viña cuando la periodista Cecilia Gutiérrez hace un directo con la farandulera Daniela Aránguiz con el fin de acusar, sin pruebas, que la diputada Maite Orsini había sido la causante del término de su relación con Jorge Valdivia. Nunca se presentó un dato o una imagen que lo sustente, pero como para el farandulismo todo lo que dicen es sagrado per se, terminaron destruyendo la vida de la hoy parlamentaria.
La misma profesional ha justificado la seguidilla de supuestos argumentando que “quieralo o no, ella sigue relacionada con la farándula”. Asimismo, muchos en la televisión se sumaron al bullying que ha recibido. Desde José Antonio Neme que la mandó “a legislar” (por algo existe el canal de la Cámara de Diputados y las redes sociales de la misma, donde da cuenta de su trabajo), hasta José Luis Reppening y Priscilla Vargas en “Tu Día” donde recrearon el hecho.
Todo cambió a un tenor tóxico cuando Maite Pascal, actriz que es la madre de Orsini, primero dijo que la afectaba ver a la diputada tan expuesta, y segundo que le habían llegado amenazas de muerte a las redes sociales de ambas. Sin embargo, Daniela Aránguiz lo celebró en sus redes sociales y en pantalla en Zona Latina.
Pero no solo cayó en eso, sino que en un acto de psicopatía, la ex “Mekano” tiró indirectas sobre el paradero de sus vacaciones y subió una denigrante foto de sus supuestas prendas íntimas. Esto conscitó el repudio incluso de M360, que publicó una editorial donde decían explícitamente que no iban a hablar del tema por el bien de la integridad de Aránguiz, y el apoyo de la Bancada Feminista Julieta Kirkwood.
Sin embargo, para la televisión chilena esto es causal de un premio, una medalla que hay que bordarle a la diva farandulera. Por ello fue tratada como popstar tanto en un alicaído “Aquí se baila”, en “Podemos Hablar” y en su arribo a “Tierra Brava”. Mientras tanto, la republicana Gutiérrez sigue haciendo y deshaciendo en un género tan cuestionado.
Discriminación hacia Nidyan Fabregat
¿Qué es más denigrante que burlarse de una mujer? Burlarse de una mujer en pleno periodo de gestación. En el programa “Tal Cual” (TV+), José Miguel Viñuela junto con Francisca Merino y Raquel Argandoña habían expresado que una modelo llegaba con malos olores a las grabaciones.
“Llega una chiquilla estupenda, estupenda, estupenda. Más que estupenda, era como esas gallas sensuales (…) La voy a saludar y siento olor a… como a poto, sentí olor a poto”, expresó el otrora rostro de Mega.
En “Que te lo digo”, el conductor Sergio Rojas haciendo nuevamente uso de su status de odiador serial de todo lo que corresponda al género femenino reveló que se trataba de la española. “Voy a ser bien honesto, la Nidyan cuando yo me encontraba con ella en el (club) Diosas, efectivamente, ella parece que come mucho aliño y expelía un olor que era como hindú”, dijo el amigo íntimo de Daniel Fuenzalida.
El problema es que estas burlas llegaron en un momento en que Fabregat, ya lejos de la televisión, estaba en pleno periodo de gestación. Casi llorando de pena y rabia, la ex “Pelotón” dijo: “He estado cuidando mi embarazo, porque tengo un embarazo de alto riesgo. Y, por toda esta noticia, me ingresaron en el hospital (…) Los comentarios, las burlas, el bullying. No entiendo, estaban dos mujeres ahí y en ningún minuto me defienden y eso lo encuentro horrible”.
“El atacarme de esa forma, dejar mi imagen en el suelo, cuando yo estoy pasando por un proceso muy duro… Es muy difícil entender todo esto. ¿Por qué? Si yo no les he hecho nada”, reflexionó. No hubo disculpas, ni de Rojas, ni de Merino, ni de Viñuela, ni de nadie.
Una fake news con una pizca de xenofobia: “Que te lo digo” contra Lisandra Silva
En el programa “El Purgatorio” (Canal 13), en una de las geniales rutinas de Luis Slimming y Chiqui Aguayo, subieron al columpio a Sergio Rojas porque de cada 10 noticias que difundía a través de su “Que te lo digo”, nueve son mentira. Ni siquiera son supuestos, sino que falsedades. Una de ellas tuvo como víctima a Lisandra Silva.
Dentro del show de Instagram dijeron que la otrora chica reality había retirado a sus hijos de un jardín infantil porque la institución no había aceptado un canje de parte de ella como forma de pagar la matrícula.
Parece que el polémico opinólogo tiene un problema con ella, pues tuvo incluso una actitud xenofóbica al imitar su acento cubano. “Imagínate la discriminación, el bullying y la xenofobia que uno tiene que aguantar a uno que se dice ser periodista. Que falta de respeto tan grande en el 2023”, señaló en sus redes sociales.
Al respecto, no aguantó las humillaciones y expresó su preocupación por esta reiterativa conducta. “Me dieron hasta deseos de llorar de pensar que estoy haciendo crecer a dos niños en Chile, que van a agarrar mis modismos, mi forma de hablar, mi idiosincrasia como cubana porque son también cubanos, y que le hagan bullying en la calle, en la escuela, ‘porque él habla otro idioma’”, reflexionó.
No obstante, Rojas lejos de rectificar, insistió con las burlas raciales hacia la exchica reality de Mega. “Yo creo que ella se hace la víctima todo el rato. Y esto de la xenofobia, me deja impresionado. Ahora le voy a hablar en mexicano, pues órale no mames wey, la neta, así de verdad que nada que ver. A mí me gusta la gente de todos los países”, dijo en un tono burlesco.
Sin embargo, todo subió de calibre cuando varios portales de farándula revelaron el jardín donde se educaba el hijo de Lisandra. Ante esto, ella no se quedó callada. “A raíz de todo lo que sucedió y el morbo de saber dónde estaba mi hijo, todas las páginas comenzaron a investigar el paradero de mi pequeño, ahora peligra su privacidad, integridad”, expresó.
“Encontraron una foto que fue subida sin autorización y la publicaron con el nombre del jardín, si eso no es maldad no sé que es, pero obviamente no les puede importar menos la privacidad de un menor, eso ya no es farándula, es maldad humana”, sentenció.
Nuevas amenazas de Sergio Rojas contra Yamila Reyna
La actitud denigrante y explícitamente misógina de Sergio Rojas no cesó. Todo empezó cuando la bella argentina denunció que mientras él era panelista de “Me Late” cuando se emitía en TV+, dijeron una falsedad respecto a su persona, que causó la distancia de ella con el “Huevo”.
En concreto, recordó que él denigró su aspecto en el franjeado que ahora va por Zona Latina. “Me ha denostado muchas veces. Una vez estamos en el aeropuerto, yéndonos con MasterChef (que se grabó en Colombia), y dijo que parecíamos mecheras, porque estábamos de buzo y a cara lavada. De mí ha inventando muchísima información”, expresó en su minuto en el estelar “El Purgatorio” (Canal 13).
A su vez, reflexionó que “he intentado hacer las paces, no soy una persona conflictiva, pero con él ha sido imposible arreglar las cosas porque intento acercarme y tira de nuevo algo, inventa. Te juro que por momentos uno dice ¿Qué tiene esta persona? Porque una cosa es humor y otra es ser irrespetuoso y jamás le ha faltado el respeto”.
No obstante, Rojas se fue a lo suyo: Inventar y amenazar. La instó a que “muestre el audio que le mandó donde me trata que tengo ‘cara de pobre’, que autorice a que muestren el audio, porque ahí no sería yo el que habla, sino que ella, pues sus actos la definirían”.
La farándula se definió como misógina
“Siempre las mujeres somos criticadas por lo que hacemos y por lo que no” dijo Silvina Luna en una de las tantas entrevistas que se recordaron y viralizaron tras su fallecimiento. Lamentablemente la difunta actriz y modelo trasandina tuvo razón y la sigue teniendo desde allá arriba. Son estos los hechos simbólicos que demuestran que las mujeres que entran al medio deben soportar muchas cosas, entre ellas el bullying y la violencia verbal que figuras como Rojas, Aránguiz y Gutiérrez han hecho hacia las mismas.
Lo más lamentable es que, en el caso de estas últimas, son dos mujeres atacando a una solo por ser de izquierda. ¿Habría la misma reacción, o mejor dicho, la misma persecución si se tratase por ejemplo de Chiara Barchiesi o Camila Flores?
En el caso de Rojas, él ha expresado su odio contra el género femenino. Las ha denigrado en el tiempo de mayor poderío farandulero en el periodo más lamentable de nuestra TV, y hoy lo sigue haciendo, con el soporte que le da el mismo que en 1998 despidió a una conductora de “Extra jovenes” por ser “demasiado intelectual”.
Son estos los sucesos, los que hacen que él sea el portavoz del odio hacia la mujer en televisión. Sin embargo, cuando se encuentra cara a cara con una de ellas, el bravucón se vuelve un gatito mimoso, como cuando se comió un juicio que le metió Gisela Gallardo por una noticia falsa que acabó en un pedido de disculpas de parte del farandulero. Sin embargo, con el tiempo demostró que no ha aprendido nada, pues volvió a atacar a la periodista.
Nosotros damos cuenta de estos hechos porque la mejor arma es la crítica, y el silencio solo empodera a las y los agresores, sean del tipo que sean.
